Un caso que conmocionó a la provincia allá por diciembre de 2020, cuando una sanjuanina de Ullum mató a su pareja en un confuso episodio, volvió a la palestra luego de que la homicida fuera sentenciada la semana pasada. Sin embargo, nada de ello tuvo valor porque, por un error administrativo, la condena debió ser revocada y el juicio tendrá que realizarse otra vez.
Se trata del caso que involucró a Esther Villalobos, la mujer que fue procesada por el crimen de su novio Jorge Cortéz, a quien le quitó la vida de una puñalada. Si bien no está probado en debate oral, en la instrucción de la causa, la jueza que intervino determinó que el hecho se produjo en defensa propia y que la acusada actuó bajo emoción violenta.
Fue por eso que la titular del Segundo Juzgado de Instrucción, Irene Mabel Moya, la procesó por homicidio en estado de emoción violenta, un delito que prevé una escala penal de 3 a 6 años de prisión. Con esa calificación, la defensa de la homicida encarnada por Filomena Noriega y la fiscalía representada por Daniel Galvani acordaron una pena de 3 años en suspenso, en el marco de un juicio abreviado.
No obstante, la Sala II de la Cámara Penal revocó el fallo y declaró la nulidad del juicio dado que, durante la audiencia celebrada el viernes 22 de diciembre, la parte querellante no estuvo presente. La misma probó que no fue notificada sobre el proceso y por ello, a través de los abogados Fabián Oliver Sánchez y de Carla Manini, solicitó la nulidad de todo lo obrado.
Los querellantes demostraron que la cédula de notificación sobre la concreción del debate tenía un error en la dirección de correo de uno de los abogados y por eso la querella nunca se enteró ni tampoco asistió a la audiencia. Como consecuencia, lo hecho -es decir, el acuerdo- no tuvo validez y por eso los jueces de Cámara María Silvina Rosso de Balanza, Maximiliano Blejman y Juan Bautista Bueno declararon la nulidad.
En ese orden, el juicio deberá hacerse de nuevo y por lo tanto la querella buscará agravar la calificación de la imputada, con el objetivo de que el castigo que reciba sea superior. Fuentes allegadas a la querella señalaron que los abogados apuntan a la pena de prisión perpetua, dado el agravante del vínculo que suponía la relación entre víctima y victimario.
A su defensa, Villalobos contó que tomó un cuchillo para evitar el ataque de Cortéz. Declaró que este hombre empezó a tomarla del pelo, luego la golpeó y, por último, intentó ahorcarla. Fue por ello que confesó que no tuvo más remedio que reaccionar con violencia.
Fuente: Tiempo de San Juan

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