Mientras se esperan los informes oficiales de la Junta de Seguridad de Transporte de la Nación y el análisis de la denominada “caja negra”, la Justicia Federal comenzó a trabajar sobre una primera hipótesis para reconstruir la tragedia aérea que el pasado 29 de julio terminó con la vida de siete personas en Valle Fértil.
Según fuentes vinculadas a la investigación, el piloto habría intentado atravesar la Sierra de Valle Fértil para llegar hacia la Villa San Agustín. En ese recorrido, el helicóptero habría impactado contra una formación geológica, provocando el desprendimiento de la cola y la pérdida de estabilidad y control de la aeronave.
Posteriormente, el Bell 412 habría impactado contra otra formación, para luego caer y golpear violentamente contra el terreno hasta quedar completamente destruido.
La reconstrucción todavía es una hipótesis preliminar y surgió a partir de los primeros testimonios de rescatistas y especialistas que estuvieron en la zona o sobrevolaron el lugar del accidente.
Uno de los principales indicios analizados por los investigadores es la distribución de los restos. La cola y el rotor de cola fueron encontrados separados del resto de la aeronave, mientras que el rotor principal y el motor quedaron en otro sector, después de un segundo impacto. El fuselaje, en tanto, terminó en una tercera zona.
El clima, otro elemento bajo análisis
Otro de los puntos que busca determinar la investigación es qué condiciones meteorológicas había al momento del accidente.
Las primeras versiones mencionan la presencia de neblina y nubes bajas, una situación conocida en aeronáutica como “techo bajo”. Esta condición podría haber obligado al piloto a modificar el recorrido y buscar una zona de menor altura para intentar atravesar la sierra.
La aeronave habría tomado rumbo hacia el Norte, por el sector del Parque Provincial Ischigualasto. De acuerdo con la hipótesis que manejan los investigadores, el helicóptero habría reducido considerablemente su velocidad y volado a una altura extremadamente baja, estimada entre 3 y 5 metros del suelo.
Por ese motivo, una de las posibilidades que se analiza es si el piloto intentó realizar un aterrizaje o si buscaba un sector adecuado para poder ingresar a través de la zona montañosa.
Fue en esas circunstancias cuando, siempre de acuerdo con la línea investigativa preliminar, se habría producido el primer impacto contra la formación rocosa que terminó desprendiendo la cola.
Qué puede revelar la “caja negra”
Los peritos de la Junta de Seguridad de Transporte ya retiraron la denominada “caja negra” del helicóptero. El dispositivo será sometido a análisis para obtener información técnica que permita reconstruir las maniobras realizadas antes del accidente.
Además de los parámetros de vuelo, el sistema puede aportar información sobre las comunicaciones mantenidas durante el trayecto.
También serán relevantes las conversaciones registradas entre el piloto y los demás tripulantes mediante los micrófonos de los cascos, un elemento que podría aportar información fundamental sobre lo ocurrido en los instantes previos a la tragedia.
Debido a las características aisladas y de difícil acceso del lugar del accidente, los investigadores consideran poco probable que haya existido comunicación con torres de control o equipos en tierra en los momentos inmediatamente anteriores al impacto.
La causa está a cargo de la Unidad Fiscal Federal San Juan, encabezada por el fiscal Francisco Maldonado. De todos modos, desde la investigación remarcaron que serán los informes oficiales y las pericias de la Junta de Seguridad de Transporte los que deberán confirmar o descartar esta primera hipótesis.
Las siete víctimas
El accidente ocurrió a las 10.26 del 29 de julio, cuando el Bell 412 se dirigía hacia Valle Fértil en el marco de un programa de capacitación para combatir incendios forestales.
En la aeronave viajaban el piloto Matías Valenzuela; el subjefe de la Policía de San Juan, Germán Videla; el jefe y subjefe del Departamento Bomberos, Rubén Castro y Jorge Carbajal; el director de Protección Civil, Carlos Heredia; y los brigadistas Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta.
Los siete ocupantes murieron como consecuencia del accidente.

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