En una audiencia realizada este lunes ante el juez de garantías Eugenio Maximiliano Barbera, la fiscal Adriana Ginestar de la UFI CAVIG imputó a Furnari por el delito de abuso sexual con acceso carnal y promoción y facilitación de la prostitución, agravada por la edad de la víctima. A Yakin le atribuyó el presunto delito de abuso sexual con acceso carnal, agravada por tratarse de una menor de edad. Este último es representado por los abogados César Jofré y Cristina Soriano, mientras que Furnari es defendido por el letrado Roberto Olivera.
La historia es doblemente dramática, pues la víctima ya venía de sufrir abusos por parte de su abuelo. La fiscal Ginestar expuso que la chica denunció que en noviembre de 2020, y con 14 años, empezó a trabajar como empleada de limpieza para Furnari en su casa en Rawson. A la semana, el sujeto la convenció para que tuvieran sexo a cambio de dinero y ropa.
Así comenzaron los abusos, pero también el hostigamiento, dado que Furnari la controlaba y la maltrataba porque se sentía dueño de la vida de la adolescente. En abril de 2021, ella dejó de ir a la casa del hombre mayor, pero en mayo él la encontró y volvió a aprovecharse de su vulnerable situación.
No sólo que abusaba de ella, también la manipuló para que se prostituyera. Ahí es donde entraron Yakin y Yanadel, según la imputación. La chica denunció que Furnari la trasladó en su auto en distintas ocasiones hasta la calle Vidart, frente a la fábrica de cerámicos, y la entregó a Yakin, propietario de una distribuidora, y Yanadel, dueño de una farmacia. La joven relató que esos hechos ocurrieron entre mayo y junio de 2021. Hay un tercero sujeto que hacía lo mismo y al que aún no identifican.
Cada uno por su lado la buscaba en sus respectivas camionetas y la llevaban a un hotel alojamiento en las calles Hipólito Yrigoyen y Comandante Cabot, según la acusación. También aseguró que esos hombres le pagaban 2.000 pesos por estar con ella durante una hora, que Furnari la esperaba a que regresaran y ahí él se quedaba con 1.500 por los “gastos” de gestiones. Contó que con Yakin y con Yanadel fueron 4 veces al hotel alojamiento, y con el otro hombre sólo una vez.
Son cuatros los hombres investigados, todos mayores. A uno lo acusan de abusar y prostituir a la chica y a los otros supuestamente por pagar para tener sexo con la chica.
Furnari actuaba como proxeneta. Al tiempo, la chica no quiso seguir siendo explotada sexualmente y cortó vínculo hasta con el principal acusado, pero éste la siguió hostigando. En su desesperación, la chica recurrió a la hija del hombre para que éste no la molestara y ahí consiguió algo de paz. Sin embargo, en enero 2024, el jubilado volvió a aprovecharse de ella mediante engaños y continuó sometiéndola hasta fin de año.
La investigación recién empieza. Con la detención de Yanadel en la tarde de este lunes, en los próximos días habrá otra audiencia para formalizar la imputación en su contra. Mientras tanto, el juez Barbera habilitó la investigación penal preparatoria por el plazo de un año y dispuso la prisión preventiva, bajo la modalidad de detención domiciliaria, para Jorge Alberto Furnari. En el caso de Yakin le concedió la libertad, pero le prohibió acercarse a la víctima.
FUENTE: Tiempo de San Juan



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