Preocupación por reiterados hechos de exhibicionismo cerca del parque: vecinos reclaman intervención

Una denuncia reciente reavivó el alerta en la zona de calle Matías Zavalla. Residentes aseguran que se trata de una problemática sostenida en el tiempo, vinculada a un hombre con problemas de salud mental sin tratamiento.

La denuncia de una vecina por un episodio de exhibicionismo ocurrido en inmediaciones del Parque de Mayo volvió a poner en foco una situación que, según habitantes de la zona, se repite desde hace tiempo y genera creciente preocupación.

El hecho más reciente se registró sobre calle Matías Zavalla, en cercanías de Falucho, cuando una mujer caminaba junto a su hija. Según relató, un hombre comenzó a acercarse de manera sospechosa e intentó realizar un acto de exhibicionismo. La situación fue contenida por la propia madre, que lo enfrentó a los gritos hasta que el sujeto se retiró. El episodio fue filmado y difundido en redes sociales como advertencia.

De acuerdo a testimonios recogidos en el lugar, no se trataría de un caso aislado. Vecinos identifican al hombre —cuyos datos se resguardan— como una persona con un cuadro de salud mental diagnosticado desde hace años y que actualmente no estaría recibiendo tratamiento ni contención adecuada.

“Hace como dos años que no está medicado y ha ido empeorando”, explicó un vecino. Según detalló, anteriormente contaba con asistencia del sistema de salud, incluso con medicación que ayudaba a estabilizar su conducta. Sin embargo, aseguran que hoy la situación es de abandono.

El hombre viviría solo, sin acompañamiento familiar efectivo y en condiciones precarias. “No sabemos si come, a veces algún vecino le acerca comida. Anda por la calle a cualquier hora”, señalaron.

Uno de los puntos que más preocupa a los residentes es la reiteración de conductas inapropiadas en la vía pública, especialmente en zonas cercanas a establecimientos educativos. “Sabemos que hace exhibicionismo y lo hace cuando pasan chicos”, advirtieron, lo que incrementa el nivel de alarma entre las familias.

También se mencionaron episodios recientes de mayor gravedad, como intentos de contacto físico con mujeres, que derivaron en la intervención de vecinos y la actuación policial. Sin embargo, sostienen que existen limitaciones para avanzar en medidas más contundentes. “La policía lo conoce, lo trasladan, pero no lo pueden detener”, indicaron.

A esto se suma, según denunciaron, una falta de respuesta por parte de organismos estatales. Afirman que se realizaron gestiones para que el hombre reciba asistencia en instituciones de salud mental, pero sin resultados concretos. “Nadie se hace cargo: ni la familia puede, ni el Estado responde”, resumieron.

El caso vuelve a exponer la complejidad de situaciones donde confluyen problemáticas de salud mental, contención social y seguridad pública. Mientras tanto, en el barrio aseguran que extreman cuidados, especialmente con niños y adolescentes, ante una situación que —afirman— lleva años sin una solución de fondo.

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