El hallazgo de un cráneo humano en un basural de Albardón continúa envuelto en incertidumbre. Si bien hasta el momento no hay datos concluyentes sobre la identidad, los primeros peritajes realizados por el Complejo Científico Forense confirmaron que los restos pertenecen a un hombre que falleció hace muchos años.
La investigación avanza con lentitud debido a la feria judicial, aunque trascendió que el cráneo presentaba como particularidad la presencia de un diente, elemento que podría resultar clave para la extracción de ADN. Sin embargo, desde el ámbito judicial señalaron que la identificación se ve seriamente dificultada por la falta de un banco de ADN en la provincia.
En el lugar del hallazgo también se encontraron otros huesos, aunque los investigadores no lograron determinar si se trata de restos humanos o animales. Además, estos presentaban un importante deterioro, ya que habrían estado expuestos a los habituales focos de incendio que se registran en el basural.
La causa quedó a cargo del fiscal Sebastián Gómez y la ayudante fiscal Agostina Pérez, de la UFI Delitos Especiales, quienes comenzaron a intervenir el viernes 2 de enero por la noche. Según la reconstrucción inicial, un hombre encontró el cráneo mientras revisaba residuos en el lugar, pero no dio aviso inmediato a las autoridades.
Horas más tarde, el hallazgo fue comentado a un amigo, quien decidió radicar la denuncia en una comisaría. A partir de esa presentación, personal policial se trasladó al sitio junto al primer testigo, quien indicó el punto exacto donde se encontraban los restos.
El basural se ubica a pocos metros de la Ruta Nacional 40, al norte del cerro Villicum. Mientras continúan las pericias, la Justicia intenta determinar el origen de los restos y las circunstancias en las que terminaron en ese lugar.

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