Horror en Italia: Quemaron vivos a cuatro jornaleros migrantes tras reclamos laborales

Las víctimas eran trabajadores rurales extranjeros y la Justicia investiga un posible caso de explotación laboral y ajuste de cuentas vinculado al llamado “caporalato”.

Un estremecedor caso ocurrido en la región italiana de Calabria sacudió al país y volvió a poner el foco sobre la explotación laboral en el campo. Cuatro jornaleros migrantes murieron calcinados dentro de un vehículo y la principal hipótesis apunta a una represalia por reclamos laborales.

Por el hecho, la policía detuvo a dos ciudadanos pakistaníes identificados como Safeer Ahmed y Ali Raza, ambos de 31 años.

El brutal ataque quedó filmado

El episodio ocurrió en Amendolara, en una estación de servicio de la región de Calabria, y quedó registrado por cámaras de seguridad.

Según informaron fuentes policiales, las imágenes muestran a siete hombres alrededor de una camioneta donde se encontraban las víctimas. En la grabación se observa cómo dos personas arrojan un líquido inflamable por el baúl mientras otro sujeto mantiene cerradas las puertas antes de iniciar el fuego.

Solo uno de los trabajadores logró escapar del vehículo.

Los bomberos encontraron en el lugar los cuerpos carbonizados de Waseem Khan, ciudadano pakistaní de 29 años, y de los afganos Amin Fazal Khogjani (28), Ullah Ismat Qiemi (19) y Safi Iayjad (27).

“Queríamos un contrato”

El único sobreviviente, Mohammad Taj Alamyar, declaró que los jornaleros venían reclamando condiciones laborales dignas y el pago de salarios adeudados desde abril.

“Nos habíamos rebelado, queríamos un contrato”, afirmó.

También aseguró que recibían comida y alojamiento, pero no dinero por el trabajo realizado.

La fiscalía investiga si el crimen está vinculado al llamado “caporalato”, una modalidad ilegal de explotación laboral en el campo italiano basada en intermediarios que controlan el acceso al empleo y someten a los trabajadores a condiciones extremas.

Explotación y reclamos en Italia

Las víctimas tenían residencia legal en Italia, no registraban antecedentes y llevaban años viviendo en el país.

El jefe policial de Cosenza, Antonio Borelli, sostuvo que en más de tres décadas de servicio “nunca vio algo así”.

Por su parte, la primera ministra Giorgia Meloni condenó el crimen y destacó las detenciones realizadas durante la investigación.

El caso reavivó el debate sobre el caporalato en Italia. Según datos citados en la investigación, se estima que unas 230 mil personas son víctimas de explotación laboral en los campos italianos.

Organizaciones sindicales denunciaron jornadas de hasta 14 horas por apenas 20 euros diarios, además de amenazas, deudas y violencia ejercida por intermediarios laborales.

Comentarios