El intenso temporal que afecta a Chile desde el jueves continúa dejando un panorama dramático. Según el último informe del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), el fenómeno ya provocó la muerte de 10 personas, mientras que otras cuatro permanecen desaparecidas y 17 resultaron heridas.
Las lluvias impactaron con especial intensidad en el norte chileno, una zona caracterizada por su clima desértico y poco acostumbrada a este tipo de precipitaciones. Las regiones más afectadas son Coquimbo y Atacama, donde se registraron inundaciones, desbordes de ríos, aludes y severos daños en la infraestructura.
El viceministro del Interior, Máximo Pavez, calificó las precipitaciones como un evento “anormal y extremo”, al señalar que en apenas una hora cayó el equivalente a la lluvia de todo un mes. En total, 10 de las 16 regiones del país sufrieron las consecuencias del sistema frontal.
El balance oficial indica que 2.200 viviendas fueron destruidas, unas 2.400 personas resultaron damnificadas y más de 100.000 habitantes permanecen aislados debido a caminos anegados o destruidos por el avance del agua y el barro.
Ante la magnitud de la emergencia, el Ejército chileno desplegó maquinaria pesada, tractores y helicópteros para asistir a las comunidades más comprometidas y rescatar a personas que quedaron incomunicadas en sectores rurales.
Frente al agravamiento de la situación, el presidente José Antonio Kast decretó el estado de catástrofe en la Región de Coquimbo y en la provincia de Huasco, una medida que permitirá agilizar la llegada de recursos y reforzar el operativo de emergencia con la participación de las Fuerzas Armadas.
Lluvias históricas
El temporal dejó registros inéditos. Solo en la Región de Coquimbo se acumularon más de 200 milímetros de lluvia, un volumen que no se observaba desde 1997 y que, según las autoridades provinciales, superó ampliamente aquel histórico episodio.
Especialistas explicaron que el fenómeno responde a un potente sistema frontal alimentado por la interacción de masas de aire frío y cálido, potenciado además por la influencia del fenómeno de El Niño y la presencia de ríos atmosféricos, que incrementan considerablemente las precipitaciones.
Las consecuencias también alcanzaron a la Región de Valparaíso, donde se reportaron cuatro víctimas fatales, miles de evacuados y más de 5.500 viviendas afectadas.
La emergencia continúa
La crisis aún está lejos de finalizar. Más de 118.000 usuarios permanecen sin suministro eléctrico, mientras que en varias localidades continúan suspendidas las clases debido a las condiciones climáticas.
Además, el desborde del río Elqui provocó daños en la infraestructura del sistema de agua potable en Coquimbo, complicando el abastecimiento para miles de familias.
En tanto, las autoridades meteorológicas advirtieron que nuevos sistemas frontales podrían ingresar durante los próximos días, por lo que el estado de catástrofe permanecerá vigente durante al menos 30 días, con posibilidad de extenderse si las condiciones lo requieren.

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