Un devastador terremoto de magnitud 7,4 sacudió el oeste de Colombia el lunes y dejó, hasta este jueves, un saldo de al menos 281 personas fallecidas, 3.971 heridos y cientos de desaparecidos. Las autoridades continúan trabajando entre los escombros en busca de posibles sobrevivientes. (Reuters)
El movimiento telúrico se registró a las 7:34 de la mañana y tuvo su epicentro en las cercanías de San José del Palmar, en el departamento de Chocó. El sismo provocó derrumbes, colapsos de estructuras y graves daños en distintos puntos del país.
Entre las zonas más afectadas se encuentran Cali, Pereira, Manizales y sectores del departamento de Chocó. También se registraron daños en infraestructura y viviendas en otras regiones, mientras que el movimiento fue percibido a cientos de kilómetros del epicentro.
Una carrera contra el tiempo
Los equipos de emergencia permanecen desplegados en las zonas donde se produjeron derrumbes y colapsos. Las tareas se concentran especialmente en aquellos lugares donde todavía existe alguna posibilidad de encontrar personas con vida.
Sin embargo, después de más de 72 horas del terremoto, la ventana de supervivencia se vuelve cada vez más reducida. En algunos sectores, las tareas de búsqueda comenzaron a dar paso a la remoción de escombros, mientras los rescatistas continúan realizando pausas de silencio para intentar detectar señales de personas atrapadas. (AP News)
El terremoto dejó además decenas de miles de viviendas afectadas. Según los últimos relevamientos, unas 44.936 familias resultaron impactadas, con más de 10.000 viviendas destruidas y decenas de miles de inmuebles dañados. (UOL Noticias)
Emergencia y reconstrucción
Ante la magnitud de la tragedia, el presidente colombiano Abelardo de la Espriella declaró el desastre nacional y anunció medidas de asistencia para las familias afectadas.
El Gobierno también comenzó a preparar un plan de reconstrucción de las viviendas destruidas y analiza nuevas medidas económicas para afrontar las consecuencias del desastre. (El País)
Mientras continúan las tareas de rescate, equipos nacionales e internacionales trabajan junto a bomberos, militares y voluntarios en distintos puntos afectados.
Las autoridades mantienen el monitoreo de las zonas dañadas y de las réplicas que se han registrado desde el terremoto, mientras Colombia enfrenta una de las mayores tragedias naturales de las últimas décadas.

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