Defensa recurre a fondos de sueldos para cubrir la crisis de la obra social militar

El Gobierno aplicó un esquema financiero alternativo para saldar la deuda de IOSFA, en medio de tensiones internas y reclamos por la situación de los afiliados.

En un contexto de fuertes tensiones internas, el Ministerio de Defensa, encabezado por Carlos Presti, implementó un esquema de reacomodamiento financiero para afrontar la crítica situación de la obra social de las Fuerzas Armadas.

Según trascendió, la deuda de la IOSFA fue cubierta con recursos presupuestarios originalmente destinados al pago de sueldos, debido a su mayor disponibilidad y posibilidad de ejecución inmediata. Sin embargo, esta decisión genera un desbalance que se buscará compensar con fondos previstos para operaciones.

La medida surgió luego de que el ministro de Economía, Luis Caputo, rechazara el plan inicial para que su cartera absorbiera el pasivo. Ante ese escenario, se resolvió distribuir la deuda entre las distintas Fuerzas Armadas y fuerzas de seguridad.

Una deuda en crecimiento y denuncias

La crisis de la prestadora arrastra un historial complejo desde la gestión del actual senador Luis Petri. Según datos oficiales, la deuda creció de manera exponencial: pasó de 70.000 millones de pesos a 141.000 millones durante 2024, y alcanzó los 210.000 millones en los primeros meses de 2025.

Esta situación derivó en denuncias penales contra Petri por presuntas fallas en la atención a los afiliados, que incluyeron la falta de medicamentos oncológicos en algunos casos.

Desde el Ministerio de Defensa destacaron que se logró avanzar en la regularización de pagos: el Ejército saldó su deuda, la Armada avanzó en ese proceso y la Fuerza Aérea ya emitió órdenes de pago. Además, aseguraron que esto permitirá reactivar el circuito de pagos a prestadores y garantizar la continuidad de las prestaciones médicas.

malestar interno y posibles medidas

Pese al mensaje oficial, el malestar interno persiste. Rubén López, representante gremial, advirtió que existe preocupación por la posible transferencia de hoteles pertenecientes a la obra social como forma de compensar los fondos utilizados.

“Se trata de establecimientos que fueron adquiridos con aportes de los afiliados y que hoy ofrecen opciones accesibles. Su pérdida impactaría directamente en los beneficiarios”, señaló.

En paralelo, el Ministerio de Defensa mantiene otros frentes abiertos, como la intención de adquirir submarinos y modernizar unidades navales, proyectos que dependen de una mejora en la recaudación en el segundo semestre.

A su vez, continúa la incertidumbre por los salarios del personal militar, ya que la prometida equiparación con las fuerzas de seguridad sigue sin concretarse y depende de decisiones del área económica.

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