El Gobierno nacional avanza en un plan destinado a reforzar la vigilancia argentina sobre el Atlántico Sur, con Tierra del Fuego como uno de los puntos estratégicos de la iniciativa.
La propuesta contempla integrar distintas capacidades tecnológicas, entre ellas radares, sistemas de telecomunicaciones, inteligencia de señales y observación espacial, para que la información obtenida pueda ser reunida y analizada de manera conjunta.
Dentro de este esquema, la Base Naval Integrada de Ushuaia tendrá un rol central en la coordinación de las diferentes capacidades de vigilancia.
El proyecto forma parte de la estrategia de Seguridad Nacional anunciada por el presidente Javier Milei durante la cadena nacional en el marco de la conmemoración por Malvinas. En esa oportunidad, el mandatario anticipó inversiones destinadas a avanzar con la infraestructura de la base y ampliar las telecomunicaciones en Tierra del Fuego.
La iniciativa también cuenta con respaldo presupuestario. Según lo informado, el DNU 867/2026 incorporó $117.000 millones adicionales para la CONAE, además de recursos destinados al área de Defensa y a la Base Antártica Conjunta Petrel. A su vez, la SIDE recibió un refuerzo superior a los $30.000 millones.
Otro de los componentes será el satélite SABIA-Mar, cuyo lanzamiento está previsto para el primer semestre de 2027. El sistema permitirá obtener información sobre mares y costas y aportará nuevas herramientas para detectar y analizar movimientos en el Atlántico Sur.
La estrategia apunta así a concentrar distintas fuentes de información en un sistema integrado de vigilancia, con Tierra del Fuego y Ushuaia como puntos claves para fortalecer la presencia y capacidad de monitoreo argentina en la región.

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