El presidente Javier Milei anunció este jueves, mediante Cadena Nacional, el envío al Congreso de un proyecto de ley para reformar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La iniciativa busca fortalecer la independencia de la autoridad monetaria y evitar que vuelva a ser utilizada para financiar el gasto público.
Durante su mensaje, el mandatario sostuvo que la inflación en Argentina fue consecuencia de la emisión monetaria destinada a cubrir el déficit del Estado. En ese contexto, afirmó que el Banco Central fue utilizado durante décadas como una herramienta de financiamiento político mediante el denominado “impuesto inflacionario”.
Entre los principales cambios propuestos, el Gobierno plantea que el objetivo prioritario del Banco Central sea preservar el valor de la moneda, dejando de lado otros objetivos múltiples. Además, el proyecto establece una prohibición explícita para que la entidad financie al Estado nacional, las provincias o los municipios, así como la compra de títulos públicos en el mercado primario.
Otro de los puntos centrales apunta a reforzar la independencia de las autoridades del BCRA. Si bien el presidente y el directorio continuarán siendo designados por el Poder Ejecutivo, su eventual remoción requerirá el respaldo de una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Congreso.
La reforma también incorpora cambios en la administración de los activos y dividendos del Banco Central. Según explicó Milei, se limitará el pago de dividendos, los activos iniciales al 31 de diciembre de 2026 serán expresados en unidades físicas y los resultados derivados de cambios de precios se destinarán a una reserva técnica no distribuible.
Durante su discurso, el Presidente también cuestionó decisiones económicas adoptadas en distintos períodos de la historia argentina, como el fin de la convertibilidad, el Fondo del Bicentenario de 2010 y la reforma de la Carta Orgánica del BCRA realizada en 2012. Además, anunció la eliminación definitiva de las denominadas letras intransferibles.
En paralelo, Milei presentó una segunda iniciativa denominada “grillete fiscal”, orientada a impedir que futuros gobiernos mantengan déficits presupuestarios de manera sostenida. La propuesta contempla que, si el déficit se prolonga durante varios meses sin una corrección por parte del Congreso, se active un mecanismo de “shutdown” que suspenda actividades no esenciales del Estado.
De acuerdo con lo anunciado, en ese escenario se paralizarían nuevas contrataciones, el ingreso de personal y las transferencias discrecionales a las provincias, mientras que continuarían garantizados los pagos de jubilaciones, pensiones, asignaciones sociales, salud, seguridad, defensa nacional y el funcionamiento del sistema penitenciario.
Finalmente, el Presidente confirmó que el Gobierno también enviará proyectos para profundizar el mercado de capitales y reformar el sistema de seguros, con el objetivo de fomentar la inversión, ampliar las alternativas de financiamiento y modernizar el sector.

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