Un interno del Penal de Chimbas atacó a dos guardias y destrozó el área de Sanidad

Axel Hernán Rojas protagonizó un nuevo episodio violento dentro del Servicio Penitenciario. Rompió distintos elementos, hirió a dos efectivos y ahora suma nuevas acusaciones.

Axel Hernán Rojas, un interno con numerosos antecedentes, volvió a quedar en el centro de la escena luego de protagonizar un nuevo episodio de violencia dentro del Penal de Chimbas. En esta oportunidad, el recluso atacó a dos guardias y provocó importantes daños materiales en el sector de Sanidad del establecimiento.

El hecho ocurrió en el Sector 1 del penal. Según trascendió, Rojas se encontraba alojado en una celda del área de Sanidad cuando pidió permiso para ir al baño. Sin embargo, una vez allí comenzó a romper distintos elementos del lugar y desató un violento episodio.

De acuerdo a la investigación, el interno dañó un inodoro y un lavamanos de porcelana, arrancó un ventilador de techo y también provocó destrozos en una estufa. La situación se tornó aún más tensa cuando el personal penitenciario intentó intervenir para frenar el ataque.

En medio del traslado nuevamente hacia su celda, Rojas tomó un palo de escoba, lo partió y comenzó a agredir a los efectivos. Como consecuencia, el subayudante Vargas sufrió una lesión en uno de sus ojos tras recibir un golpe con ese objeto, mientras que el subayudante Palma terminó con una lesión en la nariz.

Finalmente, los agentes lograron reducir al interno y dieron aviso a efectivos de la Comisaría 30ª, que llegaron hasta el penal para llevar adelante las actuaciones correspondientes. Por este nuevo episodio, a Rojas se le atribuyeron los delitos de lesiones leves agravadas por ser cometidas contra integrantes de las fuerzas de seguridad y daño agravado, ambos en concurso real.

No es la primera vez que el interno protagoniza un hecho de estas características. El pasado 5 de marzo ya había intentado agredir al fiscal José Plaza durante una audiencia en Tribunales, luego de que se rechazara un pedido de su defensa para modificar su lugar de alojamiento dentro del penal.

Además, Rojas acumula otras causas por hechos de violencia cometidos dentro del Servicio Penitenciario. Incluso, en 2025 recibió una nueva condena tras romper el teléfono utilizado por los internos para comunicarse con sus familiares. Esa pena fue unificada con otras sentencias previas y fijó un total de 11 años, 2 meses y 15 días de prisión efectiva.

Comentarios