Una profunda conmoción atraviesa a San Cristóbal tras la trágica muerte de un estudiante de 13 años dentro de la Escuela N°40 Mariano Moreno.
El hecho generó un fuerte impacto en vecinos, alumnos y toda la ciudad, que en las últimas horas se reunió para acompañar a la familia de la víctima y reclamar justicia.
Durante la noche, se llevó a cabo una emotiva vigilia frente al establecimiento educativo. Con velas encendidas y globos blancos, decenas de personas se congregaron en silencio para rendir homenaje al menor fallecido, reflejando el dolor colectivo que atraviesa a la comunidad.
“Estamos muy tristes por San Cristóbal, por todo lo que pasó. Acá somos todos conocidos, lamentamos mucho lo que pasó”, expresó una vecina, sintetizando el sentimiento generalizado.
En medio de la tragedia, tomó relevancia el testimonio de Fabio, el portero de la institución, quien logró reducir al agresor, un adolescente de 15 años, tras el ataque.
Según relató, el joven se encontraba desorientado. “No sabía dónde estaba ni qué había hecho”, afirmó. El trabajador explicó que intervino de inmediato al advertir la situación: “Hice lo que tenía que hacer, lo que hubiera hecho cualquiera”.
También detalló que el agresor aún estaba armado y representaba un riesgo. “Me apuntó, pero no llegó a gatillar”, señaló. Además, indicó que el adolescente tenía varios cartuchos y capacidad de seguir disparando: “Cargaba rápido y tiraba a cualquier lado”.
Finalmente, destacó el estado de desconcierto del joven tras el hecho: “No sabía qué responderme cuando le hablé”.
La investigación continúa mientras la comunidad intenta procesar una tragedia que dejó una huella profunda y reabre el debate sobre la violencia en ámbitos escolares.

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