Este jueves por la mañana se llevaron a cabo tareas de desratización, limpieza y retiro de basura en la casona ubicada sobre Avenida Rawson, entre General Paz y Avenida Córdoba, en Capital. El inmueble permaneció usurpado durante casi tres años y funcionó como un verdadero “aguantadero”, generando reiteradas quejas de vecinos por malos olores, suciedad y hechos de inseguridad.
El operativo estuvo encabezado por el secretario de Seguridad, Enrique Delgado; el secretario del Juzgado de Faltas, Sergio Contegrand, en representación del juez Horacio Hernández; personal policial y equipos de la Dirección de Ambiente de Capital. Según indicaron fuentes oficiales, el saneamiento respondió a múltiples denuncias vecinales y busca dejar la propiedad en condiciones sanitarias y ambientales definitivas.
La novedad es que los propietarios legales del inmueble ya tomaron posesión y decidieron poner la casona a la venta. Semanas atrás, tras un operativo conjunto entre la Municipalidad de Capital y la Policía, se concretó el desalojo y se realizó un primer trabajo de saneamiento, luego de que los reclamos por los malos olores se hicieran cada vez más frecuentes.
El lugar, conocido históricamente como el “Hotel Rawson”, estaba desde hace tiempo bajo la mira de la Policía. En los últimos meses fue escenario de al menos tres allanamientos, uno de los cuales terminó con cerca de 20 personas detenidas tras una violenta pelea. En la vivienda llegaron a convivir unas 30 personas en situación de vulnerabilidad, muchas de ellas dedicadas a la limpieza de vidrios en la zona céntrica.
El abogado y apoderado legal de los propietarios, Sebastián Varela, explicó que el proceso se extendió debido a cuestiones judiciales. “El sistema garantista hizo que la situación se dilate, pero lo positivo es que mediante la mediación se logró la desocupación voluntaria del inmueble”, señaló. Según indicó, los ocupantes colaboraron con el procedimiento y pudieron retirar sus pertenencias.
Los dueños reales tomaron posesión formal del inmueble el pasado 25 de diciembre y autorizaron el ingreso de quienes permanecían en el lugar para retirar objetos personales. Actualmente, la propiedad fue puesta a la venta a través de una inmobiliaria.
“Estamos ofreciendo el inmueble dentro de una base de bienes que resulta atractiva para inversores, especialmente del sector turístico”, explicó Varela. Ya hubo consultas desde San Juan y también desde Mendoza, aunque por el momento no se registraron ofertas concretas.
Si bien por cuestiones legales no se detalló un monto exacto, el apoderado indicó que el valor ronda los 400 mil dólares, lo que equivaldría a unos 584 millones de pesos. “La familia está abierta a escuchar ofertas”, concluyó.

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