Ante la posibilidad de nuevas contingencias climáticas, la Municipalidad de Zonda comenzó con tareas preventivas en distintos sectores del departamento, con especial atención en las zonas que históricamente presentan dificultades para el escurrimiento del agua.
Las primeras intervenciones se concentran en la limpieza de drenajes y desagües. El secretario de Obras y Servicios de Zonda, Ariel Sosa, explicó que los trabajos comenzaron principalmente en el sector oeste.
En los barrios Obrero Municipal y Ricardo Colombo, el municipio utiliza motoniveladoras para limpiar los drenajes y favorecer el escurrimiento. “Estamos limpiando todos esos drenajes con motoniveladoras, tratando de que drene el agua más fluido sobre esas zonas que son las más afectadas”, explicó Sosa.
A estas tareas se suman intervenciones en los desagües de la zona sur, coordinadas con la Dirección de Hidráulica. Allí se retiran árboles y troncos que quedaron acumulados y que dificultan el ingreso de las máquinas.
“Hay muchos carolinos, que son árboles grandes, que han caído en su momento y sí estamos limpiando, sacando todos esos troncos grandes para que pueda entrar la máquina de Hidráulica”, señaló el funcionario.
El antecedente de las inundaciones de enero
El operativo preventivo tiene como antecedente las inundaciones registradas a fines de enero, cuando Zonda fue uno de los departamentos afectados por las crecientes.
En aquella oportunidad, el agua y los sedimentos provocaron acumulación de barro sobre la Ruta Provincial 12, además de la presencia de postes y troncos secos sobre la calzada. El acceso al departamento llegó a quedar restringido y, de manera provisoria, se habilitó el ingreso por la Ruta Provincial 60 desde Ullum.
También se registraron inconvenientes en sectores cercanos al Jardín de los Poetas, entre Puente Blanco y calle Las Moras y sobre Las Moras, desde Ruta 12 hasta San Martín.
Sosa explicó que uno de los principales problemas se produjo en la zona sur debido a la velocidad con la que llegan las crecientes.
“Fue un problema grande que tuvimos, fue más que nada sobre la zona sur del departamento, debido a las crecientes”, recordó.
Según detalló, el volumen y la velocidad del agua provocaron daños en algunas defensas. “Ha desmoronado algunas defensas que tenía y hemos tenido unos problemas”, afirmó.
Desde el municipio señalaron que esas defensas corresponden a trabajos de la Dirección de Hidráulica y que actualmente se realiza un seguimiento de las intervenciones y refuerzos efectuados.
“Estas defensas se han reforzado. Si es mayor la cantidad de agua que va a venir supuestamente, esperemos que puedan contener esa cantidad de agua, para que no nos pase otra vez ese problema”, sostuvo Sosa.
Preparan espacios ante posibles evacuaciones
Además de las obras preventivas, el municipio trabaja en la planificación de una eventual emergencia junto con la Policía, directivos de escuelas y otros actores del departamento.
“Estamos trabajando conjuntamente con la Policía del departamento, con los directores de las escuelas, con toda la gente, todo lo que podamos que intervengan para que nos den también opiniones”, explicó el funcionario.
En ese marco, también se preparan espacios para recibir a personas que eventualmente deban ser evacuadas.
“En la zona oeste que tenemos, contamos con un CIC, estamos preparando camas para internación abreviada”, indicó Sosa. La planificación contempla unas cinco camas disponibles.
Preocupación en escuelas y entre los vecinos
La posibilidad de nuevas inundaciones también genera preocupación entre vecinos y docentes de Zonda, especialmente por el riesgo de aislamiento de algunos sectores y las condiciones de funcionamiento de las escuelas.
En la escuela Rafael Obligado, ubicada en el centro del departamento, docentes plantearon la necesidad de contar con un plan de emergencia específico ante una eventual inundación.
La institución tiene una matrícula cercana a los 400 alumnos y funciona durante gran parte de la jornada. Según señalaron docentes y vecinos, el esquema debería contemplar no solamente a los estudiantes, sino también al personal docente y a los porteros que permanecen en el establecimiento.
Entre los planteos surgidos aparece la necesidad de contar con protocolos claros y previamente establecidos para evitar que, frente a una emergencia, las indicaciones deban transmitirse únicamente “de boca en boca”.
CON INFORMACIÓN DE DIARIO HUARPE

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