Aunque muchas veces se los menciona juntos, el vinagre y el bicarbonato tienen propiedades distintas. El vinagre es un ácido natural con un leve poder abrasivo, ideal para desengrasar, eliminar sarro, blanquear superficies y remover manchas difíciles. El bicarbonato de sodio, en cambio, es una sustancia alcalina que absorbe humedad, neutraliza olores, ayuda a desprender suciedad y se utiliza tanto en limpieza como en cocina.
En el caso del lavarropas, este electrodoméstico acumula con el tiempo restos de detergente, humedad, minerales del agua y bacterias que pueden generar malos olores y afectar la ropa. Por eso, es fundamental realizar una limpieza interna periódica.
Antes de comenzar, es importante tener en cuenta que no se deben mezclar vinagre y bicarbonato en partes iguales ni colocarlos juntos en un recipiente cerrado, ya que reaccionan químicamente y generan efervescencia.
Una de las zonas más delicadas es la goma de la puerta. Allí suele acumularse humedad, por lo que se recomienda limpiar con vinagre diluido en agua y luego ventilar bien el lavarropas.
Para limpiar el tambor, el procedimiento es simple: colocar dos tazas de vinagre blanco dentro del lavarropas y una cucharada de bicarbonato de sodio, seleccionar un ciclo largo con agua caliente y realizar el lavado con el electrodoméstico vacío. Este método puede repetirse una vez al mes para prevenir hongos, malos olores y acumulación de suciedad.
Además del lavarropas, estos ingredientes también sirven para limpiar otros electrodomésticos del hogar. Son ideales para desinfectar el interior del microondas, quitar sarro de la pava eléctrica, limpiar la heladera y desengrasar el horno, siempre evitando el contacto con pantallas digitales.

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