La preocupación crece entre los vecinos del barrio Portal de La Quebrada, en la zona de La Bebida, debido a una seguidilla de robos de medidores y gabinetes de gas que, según denuncian, se repite desde hace aproximadamente dos semanas.
De acuerdo a los testimonios de los vecinos, los hechos ocurren principalmente durante la noche, desde las 23 horas en adelante, aprovechando la oscuridad de la zona y la cercanía con terrenos baldíos y descampados.
Incluso, algunos habitantes aseguraron haber encontrado personas sobre los techos o dentro de los patios de sus viviendas durante la madrugada.
Frente a esta situación, muchos comenzaron a evaluar alternativas para proteger los medidores de gas. La principal propuesta consiste en colocar rejas o estructuras metálicas en los gabinetes, dejando solo una pequeña abertura que permita la lectura del consumo por parte del personal de Ecogas.
Según comentaron, desde la empresa les indicaron que, realizando la denuncia policial correspondiente, la reposición del medidor no tendría costo. Sin embargo, remarcan que el problema no es solamente económico, sino también las demoras, los daños y el riesgo de quedarse sin suministro de gas.
La situación se agravó además por el robo de luminarias públicas en calle Clemente Sarmiento y sectores cercanos a las paradas de colectivos, lo que deja amplias zonas completamente oscuras durante la madrugada y facilita el accionar delictivo.
Días atrás, el gasista matriculado Julio Caballero explicó que, en la mayoría de estos casos, los delincuentes no buscan el medidor completo sino determinadas piezas metálicas que luego son comercializadas.
“Los reguladores se los roban por el flexible que es de bronce para venderlo”, detalló el especialista.
Los vecinos recordaron además que semanas atrás se registraron hechos similares en otros barrios de Rivadavia, como el Jilguero y el Bernardino, donde también denunciaron robos vinculados a instalaciones de gas.
Pero la inseguridad no se limita únicamente a los medidores. Según señalaron, también hubo robos en viviendas, sustracción de puertas, celosías y materiales de construcción.
A esto se suman situaciones sospechosas en horarios de la mañana, donde algunas personas se presentarían como albañiles para recorrer el barrio y observar movimientos dentro de las casas.
Ante este panorama, los vecinos reclaman mayor presencia policial y medidas urgentes para frenar los delitos en la zona.

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