Cuando un helicóptero sufre un accidente, el tiempo es un factor determinante. Para reducir al mínimo el tiempo de búsqueda, las aeronaves modernas cuentan con un sistema diseñado para emitir automáticamente una señal de emergencia y alertar a los equipos de rescate.
Se trata del Transmisor Localizador de Emergencia (ELT, por sus siglas en inglés), un dispositivo obligatorio en la mayoría de las aeronaves que puede activarse tras un impacto severo o de forma manual por el piloto.
¿Qué es el ELT?
El ELT es una baliza de emergencia protegida por una carcasa resistente al fuego, al agua y a fuertes impactos. Está conectada a un sensor de desaceleración (G-Switch) que detecta un choque de gran intensidad.
Si el helicóptero experimenta una desaceleración brusca, el sistema se activa automáticamente, incluso si la aeronave pierde toda su energía eléctrica. Esto es posible porque el equipo cuenta con baterías propias, capaces de transmitir durante al menos 48 a 72 horas.
Cómo llega la alerta a los rescatistas
Cuando se activa, el ELT emite una señal digital en la frecuencia internacional de 406 MHz, utilizada por la red satelital COSPAS-SARSAT, integrada por decenas de países para operaciones de búsqueda y rescate.
Los satélites detectan la señal y la envían a estaciones terrestres, donde se procesa la información y se deriva al Centro de Coordinación de Salvamento correspondiente. Desde allí se activa el operativo de búsqueda con las autoridades competentes.
Al mismo tiempo, el transmisor emite una segunda señal en 121.5 MHz, utilizada por aeronaves y equipos de rescate para localizar con mayor precisión el lugar del accidente cuando ya se encuentran en la zona.
Qué información transmite
Los ELT de última generación no sólo indican que ocurrió una emergencia.
La señal incluye un código único que identifica la aeronave y, en muchos casos, incorpora la ubicación GPS, reduciendo considerablemente el área de búsqueda. Además, permite acceder a los datos registrados de la aeronave y de su propietario o responsable.
También puede activarse manualmente
Aunque el sistema está pensado para funcionar de manera automática, los pilotos también disponen de un interruptor en la cabina para activarlo manualmente si detectan una falla grave y prevén un aterrizaje de emergencia.
Este mecanismo permite que la alerta llegue incluso antes del impacto, otorgando una ventaja clave a los equipos de rescate.
Gracias a esta tecnología, los operativos de búsqueda pueden iniciarse mucho más rápido y con una ubicación mucho más precisa, aumentando las posibilidades de encontrar la aeronave en el menor tiempo posible.

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