En un juicio abreviado realizado este martes 7 de abril, la UFI Delitos Informáticos y Estafas consiguió la condena de Marcos Darío Luna, de 25 años, por distintos delitos contra la integridad de niñas y adolescentes de San Juan.
La resolución, homologada por el juez Gerardo Fernández Caussi, fijó una pena de 5 años de prisión de cumplimiento efectivo. La causa quedó encuadrada como Distribución de material de abuso sexual infantil en tres hechos y Grooming en tres hechos, en concurso real.
La investigación fue impulsada por la UFI Delitos Informáticos y Estafas del Ministerio Público. El equipo fiscal estuvo encabezado por el Dr. Pablo Martín, con la asistencia del Ayudante Fiscal Federico Pereyra y la colaboración de Federico Martínez.
Durante la audiencia, la fiscalía detalló la gravedad de los hechos atribuidos a Luna. Tras el acuerdo entre las partes, se resolvió la pena de 5 años teniendo en cuenta agravantes vinculados con la naturaleza del caso, la cantidad de episodios y las secuelas psicológicas en las víctimas, además de atenuantes como su edad, la falta de antecedentes penales y la colaboración durante el proceso.
El juez dispuso también que Luna permanezca bajo prisión preventiva hasta que la sentencia quede firme, para asegurar el cumplimiento inmediato de la condena.
La causa se inició a partir de reportes internacionales de NCMEC y la red CyberTipline, canalizados por el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires. Los informes de Meta Inc. (Instagram) fueron claves para ubicar al imputado en San Juan.
Según la investigación, el primer hecho ocurrió el 11 de septiembre de 2025. Bajo el usuario «Mäŕçõş Cäşm», Luna contactó a una niña de 10 años. Los informes psicológicos indicaron que la menor presentó un marcado nivel de angustia y temor al recordar cómo el sujeto le pedía material audiovisual personal, algo que ella logró rechazar.
El 18 de enero de 2026, el imputado usó el perfil «Fw Märkös» para comunicarse con una adolescente de 14 años. En ese caso, además de los diálogos con fines sexuales, distribuyó un archivo de video de abuso sexual infantil, clasificado como B1 – relaciones sexuales explícitas.
De acuerdo con la fiscalía, el objetivo era «desensibilizar» a la víctima para normalizar el abuso y facilitar un acercamiento posterior. El tercer hecho se registró el 1 de febrero de 2026, cuando, con el usuario «Marcos Dario», contactó a otra menor de 14 años y repitió el mismo patrón de acoso y envío de material explícito.
Después del análisis de las pruebas digitales y los reportes de Meta, las autoridades detuvieron a Luna el 23 de febrero de 2026 en su domicilio del Barrio Valle Grande. La investigación fiscal concluyó que actuaba con un patrón sistemático, aprovechando la vulnerabilidad y la edad de las víctimas para iniciar conversaciones que terminaban en contenido sexualizado.
FUENTE: Telesol

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