La publicación que acompaña las imágenes lo presenta directamente como un “gato con dos caras”. Sin embargo, hasta el momento no existe confirmación de que efectivamente se trate de esa anomalía.
Al buscar antecedentes de casos similares, aparecen registros veterinarios de gatos que nacieron con una condición conocida como diprosopia, una alteración congénita extremadamente poco frecuente que puede provocar la duplicación parcial o completa de estructuras de la cara durante el desarrollo embrionario.
Cuando la cara se duplica
Los casos registrados en gatos muestran distintos grados de duplicación. En uno de los casos estudiados por investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona, por ejemplo, se describió un gato con dos hocicos, tres ojos y dos orejas, además de una duplicación parcial del cerebro y de distintas estructuras del cráneo.
Otro caso publicado en la literatura veterinaria describió a un gatito nacido vivo con componentes faciales completamente duplicados y alteraciones en el cráneo y en diferentes estructuras cerebrales.
Esto significa que la duplicación puede limitarse a determinadas estructuras del rostro o extenderse hacia otras partes de la cabeza.
¿Pueden sobrevivir?
Los antecedentes conocidos muestran que el pronóstico puede ser complicado. Se trata de una anomalía extraordinariamente rara y los registros veterinarios corresponden principalmente a casos individuales, con diferentes grados de afectación.
Entre los principales problemas pueden presentarse dificultades para alimentarse y otras alteraciones relacionadas con el desarrollo de la cabeza y el cerebro. En los casos más severos, los animales pueden no sobrevivir después del nacimiento.
Sin embargo, existe una historia excepcional.
Frank y Louie: el gato que vivió 15 años
Uno de los casos más conocidos es el de Frank y Louie, un gato nacido en Estados Unidos en 1999 con diprosopia.
Tenía dos caras, dos narices y dos bocas, pero un solo cerebro. Una de sus bocas era funcional y durante sus primeros meses necesitó alimentación asistida.
Frank y Louie ingresó al Libro Guinness de los Récords por su longevidad dentro de este tipo de casos. Contra lo que esperaban los especialistas, sobrevivió durante 15 años y 87 días, hasta diciembre de 2014.
Guinness World Records lo reconoce como el gato con esta condición que más tiempo vivió. Su caso, sin embargo, fue excepcional, ya que este tipo de anomalías suele estar asociada a una supervivencia muy corta después del nacimiento.

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