El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó este domingo a la rendición de la Guardia Revolucionaria Islámica, el ejército y la policía de Irán, en el marco de la ofensiva militar que su gobierno mantiene contra el régimen de Teherán.
En un mensaje televisado, el mandatario aseguró que las fuerzas de seguridad iraníes que depongan las armas podrán acceder a una “inmunidad total”. De lo contrario, advirtió que enfrentarán una “muerte segura”. “No será bonito”, afirmó, al confirmar que las operaciones militares continuarán hasta cumplir todos los objetivos estratégicos definidos por Washington.
Según el presidente, los ataques ya destruyeron el cuartel general de la Guardia Revolucionaria y múltiples objetivos considerados clave para la estructura militar iraní. Trump justificó la campaña como respuesta a décadas de amenazas contra su país y sus aliados, y volvió a señalar a Irán como el principal patrocinador estatal del terrorismo.
El mandatario también se refirió a la muerte del líder supremo iraní, Ali Khamenei, a quien responsabilizó por ataques contra ciudadanos estadounidenses y por la inestabilidad regional. Según afirmó, tras conocerse su fallecimiento se registraron celebraciones en distintos puntos del país.
Trump sostuvo además que miles de militares iraníes ya habrían manifestado su intención de rendirse ante el deterioro de la cadena de mando y los daños sufridos por la infraestructura militar.
En su mensaje, exhortó a la población iraní a rebelarse contra el régimen y prometió respaldo a quienes impulsen un cambio político. Reiteró que uno de los objetivos centrales de la operación es impedir el desarrollo de misiles de largo alcance y capacidades nucleares.
Finalmente, expresó condolencias por la muerte de tres soldados estadounidenses durante el operativo y advirtió que podrían producirse más bajas antes del final de la campaña, aunque aseguró que la ofensiva continuará hasta “desmantelar por completo” la amenaza iraní.

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