Ese sería el trasfondo de por qué el oficial Cuello y el cabo Albarracín quisieron tomar revancha contra Páez y supuestamente le pintaron el auto. El problema fue que ambos quedaron señalados como los autores del atentado y fueron detenidos el miércoles último. Existen filmaciones donde supuestamente se los ve llegar en moto y uno de ellos desciende para pintar el vehículo con aerosol, indicaron fuentes judiciales.
Este viernes ambos comparecieron juntos a sus defensores, los abogados Claudio Vera y Gustavo Sánchez, ante la jueza de garantías Gema Guerrero. El fiscal Renato Roca les imputó el presunto delito de daño agravado, esto por ejecutar el hecho con el fin de impedir el libre ejercicio de la autoridad o en venganza de sus determinaciones. Los dos quedaron en libertad, pero se les ordenó medidas cautelares que deben cumplir como el no molestar ni acercarse al denunciante.
Esa causa penal les puede acarrear una pena de entre 3 meses a 4 años de prisión, pero no es el único el problema que afrontan. Este viernes también se conoció que ambos fueron suspendidos en sus funciones a partir del inicio del sumario administrativo en la Subsecretaría de Control de Gestión.
La situación de Cuello y Albarracín es complicada porque esta medida preventiva significa que momentáneamente dejan de cobrar el 100 por ciento de sus sueldos mientras avanza el proceso administrativo. Por otro lado, esto afecta a su carrera en el futuro y, lo que es peor, puede terminar con sanciones que van desde días de suspensión hasta la exoneración de la Policía.
FUENTE: TIEMPO DE SAN JUAN


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