San Juan busca controlar la población de cotorras argentinas y creó un registro para denunciar los daños

La Provincia puso en marcha una herramienta para relevar los perjuicios que ocasiona la especie en cultivos, infraestructura y otros sectores. El objetivo es elaborar el primer plan provincial de manejo basado en evidencia científica.

Las cotorras argentinas dejaron de ser una postal característica del paisaje sanjuanino para convertirse en una problemática que preocupa a productores, organismos públicos y especialistas. Los daños en cultivos, la construcción de grandes nidos sobre tendidos eléctricos y los riesgos sanitarios asociados a estas aves impulsaron al Gobierno de San Juan a avanzar en un plan integral para controlar su población.

En ese marco, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable anunció la creación del Registro Provincial de Daños Ocasionados por la Cotorra Argentina, una herramienta destinada a recopilar información sobre los perjuicios que genera la especie y definir futuras intervenciones con base científica.

La medida forma parte de un trabajo iniciado en junio, cuando la Provincia firmó un convenio con la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) para estudiar el comportamiento y la expansión de las cotorras, luego de que productores de distintos departamentos denunciaran importantes pérdidas económicas.

Daños en cultivos e infraestructura

En los últimos años, los reclamos crecieron especialmente en zonas agrícolas. Productores de vid, pistacho, almendros, ciruelos, damascos y olivos denunciaron importantes daños provocados por estas aves, que lograron adaptarse tanto a áreas rurales como urbanas.

A esto se suman los enormes nidos que construyen sobre postes y líneas eléctricas, lo que representa un riesgo para la infraestructura y puede afectar la prestación de servicios. Además, desde el Ministerio de Salud Pública se trabaja en la prevención de la psitacosis, una enfermedad que puede ser transmitida por aves infectadas.

Un estudio para conocer la magnitud del problema

El 17 de junio, la Secretaría de Ambiente y la UNSJ firmaron un convenio para desarrollar un estudio científico que permita dimensionar el impacto de la especie en la provincia.

La investigación comenzó en el departamento Zonda, uno de los más afectados, y busca determinar cuántas cotorras hay en San Juan, cómo evolucionó su población, cuál es el impacto económico que generan y cómo percibe la comunidad esta problemática.

Los resultados servirán como base para elaborar el primer plan provincial de manejo de la especie.

Cómo funcionará el registro

El nuevo registro permitirá que productores y vecinos informen daños, denuncien la presencia de nidos o identifiquen zonas afectadas mediante la aplicación Epicollect 5, donde podrán adjuntar fotografías, videos y coordenadas geográficas.

La información permitirá elaborar un mapa provincial para identificar las áreas más comprometidas y priorizar las acciones de manejo.

Además, se creó un Registro Provincial de Productores Afectados, que será administrado por la Dirección de Conservación.

Qué medidas analiza la Provincia

Desde el Gobierno aclararon que el objetivo no es eliminar la especie, sino controlar su crecimiento mediante herramientas compatibles con la conservación ambiental.

Entre las medidas que se encuentran en análisis figuran:

* Remoción de nidos antes de la época reproductiva.
* Uso de métodos disuasivos y biorrepelentes vegetales.
* Cetrería autorizada como herramienta de manejo.
* Capacitaciones para productores, a cargo del INTA, sobre técnicas de control no cruentas.

Asimismo, la futura normativa establecerá sanciones para quienes realicen intervenciones sin autorización oficial, ya que todas las acciones deberán ejecutarse bajo criterios técnicos y científicos.

Un trabajo conjunto

El plan reúne a la Secretaría de Ambiente, el Ministerio de Producción, el Ministerio de Salud Pública, el INTA, la Universidad Nacional de San Juan y representantes de los municipios.

El objetivo es que las decisiones se apoyen en información científica, relevamientos de campo y la participación de la comunidad, buscando un equilibrio entre la conservación de la fauna silvestre y la protección de la producción agrícola.

Si los estudios avanzan según lo previsto, San Juan contará por primera vez con un diagnóstico integral sobre la población de cotorras argentinas y un plan provincial de manejo orientado a reducir los daños sin recurrir a métodos de eliminación indiscriminada.

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