La disputa entre Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas sumó este miércoles un nuevo capítulo. El Gobierno británico convocó a la embajadora argentina en Londres, Mariana Plaza, luego de que la administración de Javier Milei iniciara un procedimiento de arbitraje internacional para intentar frenar la explotación de hidrocarburos en la zona.
La convocatoria fue confirmada por Uma Kumaran, subsecretaria parlamentaria de Estado para los Territorios de Ultramar del Reino Unido, quien cuestionó la decisión argentina y sostuvo que el procedimiento iniciado bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) afecta los intereses económicos de los habitantes de las islas.
El Gobierno argentino inició el lunes un procedimiento de arbitraje conforme al Anexo VII de la CONVEMAR, con el objetivo de impedir la explotación de recursos hidrocarburíferos en la plataforma continental argentina alrededor de las Malvinas, particularmente mediante el proyecto Sea Lion, operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration.
Desde Londres, Kumaran sostuvo que la actividad hidrocarburífera en las islas se desarrolla bajo las leyes de las Falkland Islands y afirmó que el Reino Unido continuará respaldando la posición de los habitantes del archipiélago. El Gobierno británico sostiene que las islas son británicas y reivindica el derecho de sus habitantes a la autodeterminación.
El proyecto petrolero Sea Lion
La controversia está vinculada principalmente al proyecto Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte. Las empresas involucradas mantienen el objetivo de comenzar la producción de petróleo en 2028.
Argentina sostiene que la explotación unilateral de recursos naturales en la plataforma continental que considera propia contradice sus derechos soberanos y el derecho internacional. En las últimas semanas, la Cancillería también presentó protestas formales contra las licencias hidrocarburíferas otorgadas en torno a las islas.
El Gobierno argentino, además, había anunciado medidas administrativas y judiciales contra empresas vinculadas con actividades hidrocarburíferas en la zona.
La Asamblea General de las Naciones Unidas reconoce desde 1965 la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido por las islas y ha instado a ambos países a buscar una solución pacífica mediante negociaciones.
El nuevo arbitraje abre ahora una instancia jurídica internacional, mientras ambos gobiernos mantienen posiciones contrapuestas respecto de la soberanía, la explotación de recursos naturales y el alcance de la normativa internacional aplicable.

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