Las fuertes crecientes registradas en la zona del dique Punta Negra, uno de los principales puntos turísticos de San Juan, obligaron a las autoridades a tomar nuevas medidas de seguridad en plena temporada. A la reciente rezonificación para reubicar paradores afectados por el alud, ahora se sumarán trabajos para reforzar las defensas aluvionales en sectores sensibles.
El director de Recursos Energéticos, José María Ginestar, explicó que esta misma semana se prevé avanzar con obras destinadas a fortalecer estructuras que pudieron haberse visto dañadas por el paso del agua. “Lo que hemos evaluado es realizar trabajos para fortalecer algunas defensas que puedan haberse visto afectadas por las crecientes”, señaló.
Estas defensas cumplen un rol clave, ya que permiten contener y direccionar el caudal y el material de arrastre, evitando que el agua invada zonas de tránsito, rutas o áreas utilizadas por los prestadores turísticos.
Según detalló el funcionario, la crecida se produjo principalmente por el río Blanco, que erosionó sectores del terraplén donde se encuentra el embarcadero. “Debido a esto, pensamos hacer defensas para cubrir estos lugares y reforzar la zona, ya que estos fenómenos pueden repetirse en los próximos años, con distinta intensidad”, indicó.
Ginestar remarcó que las obras proyectadas también apuntan al cuidado a largo plazo del dique Punta Negra. “Hablamos de lograr años de cuidado. Diseñar nuevos terraplenes permitirá proteger la zona y reasegurar el servicio del dique por cien años más”, afirmó.
Los diques no sufrieron daños estructurales
En relación al estado general de los diques tras el alud, el director de Recursos Energéticos aclaró que no se registraron daños estructurales. “No hubo mayores complejidades, salvo el descalce de algunos taludes, algo previsto en la construcción de este tipo de obras”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que los diques están diseñados para soportar eventos de este tipo. “Son estructuras pensadas para mantenerse durante muchos años y responder ante crecidas”, aseguró.
Iluminación solar de Circunvalación: sin daños tras las tormentas
Por último, Ginestar se refirió al comportamiento del sistema de iluminación solar de la avenida de Circunvalación durante las recientes tormentas con lluvias intensas, granizo y actividad eléctrica.
“Ante lluvias fuertes se activan las protecciones del sistema. Algunas térmicas se dispararon por seguridad y eso generó sectores momentáneamente apagados, pero no hubo daños en las estructuras”, explicó, destacando la resistencia del sistema ante condiciones climáticas extremas.

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