Este miércoles se reanudó la audiencia de formalización en el marco de la causa Branka Motors, donde el Ministerio Público Fiscal investiga una presunta defraudación millonaria vinculada a la venta de motos que nunca habrían sido entregadas.
Los acusados, los hermanos Jonatan y Alexis Marcó y su socio Facundo Agustín Banega Suvire, fueron imputados por el delito de defraudación por fraude en calidad de coautores, en concurso real, por 348 hechos.
Tras escuchar a las partes, la jueza de garantías Carolina Parra resolvió dictar dos meses de prisión preventiva en el Servicio Penitenciario Provincial y fijó un plazo de 12 meses para el desarrollo de la Investigación Penal Preparatoria (IPP).
Además, dispuso la inhibición general de bienes y el embargo de todas las cuentas bancarias, billeteras virtuales y activos financieros a nombre de los imputados, con el objetivo de preservar eventuales fondos para la reparación de los damnificados.
Los hermanos Marcó habían sido detenidos el fin de semana en sus domicilios de Santa Lucía y Chimbas tras allanamientos ordenados por la Justicia, mientras que Banega se presentó de manera voluntaria en una comisaría de Rivadavia. Todos permanecieron alojados en la Comisaría 27ª hasta su traslado al Penal.
El caso tomó estado público en enero, cuando un numeroso grupo de personas se manifestó en la intersección de avenida Rioja y 25 de Mayo, en Capital, denunciando haber sido estafadas por la concesionaria.
En paralelo, intervino Defensa del Consumidor, cuyo titular es Fabiana Carrizo. El organismo convocó a una audiencia de conciliación, pero la firma no se presentó. Ante la falta de propuesta para los damnificados, se aplicó la multa máxima prevista por la ley y se dio por cerrada la vía administrativa.
De esta manera, el conflicto quedó definitivamente en manos de la Justicia penal, que este miércoles definió la situación procesal de los tres implicados.

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