Luego de que el diputado y presidente del Partido Bloquista, Luis Rueda, blanqueara su postura de sostener el sistema electoral idéntico a Lemas, aunque con modificaciones, se abrió una fuerte polémica dentro del frente oficialista. Socios tradicionales como Actuar y la UCR manifestaron su rechazo al mecanismo y reiteraron que su objetivo es eliminarlo.
El debate se venía dando de manera reservada, pero Rueda lo expuso públicamente al destacar que el sistema permite la participación de los partidos dentro de un frente electoral, aunque admitió que existen “cuestiones a mejorar”. Entre ellas mencionó limitar la cantidad de candidatos por lista y revisar el voto indirecto, principal cuestionamiento al SIPAD, ya que permite que los votos de todos los postulantes de una alianza se acumulen en favor del más votado del espacio.
Sin ese factor de tributación, que es la esencia del sistema, el mecanismo pierde su lógica original.
El bloquista señaló que la idea fue debatida dentro de su partido y que será planteada al orreguismo, con el que mantiene una alianza legislativa y electoral, y al resto de los socios. Sin embargo, rápidamente surgieron voces críticas.
El diputado Gustavo Usín, presidente de Actuar, recordó que su espacio siempre consideró al Sistema de Participación Abierta y Democrática como “tramposo”. En ese sentido, afirmó que su mantenimiento, aun con retoques, “no tiene asidero” y “no es conveniente”. Además, señaló que no ve viable su implementación junto con la Boleta Única Papel, herramienta que impulsa el Ejecutivo provincial.
En la misma línea se expresaron la presidenta de la UCR, la diputada Alejandra Leonardo, y referentes como Eduardo Castro, convencional nacional del partido, quienes sostienen que el SIPAD/Lemas debe eliminarse incluso si se proponen modificaciones.
Desde estos sectores, la alternativa para garantizar la participación interna de los partidos es el proyecto de Código Electoral presentado por el Ejecutivo, que prevé la definición de candidaturas mediante internas abiertas o cerradas, un punto que aún debía resolverse.
Las posturas encontradas se dan dentro del espacio que conduce el gobernador Marcelo Orrego, quien durante la campaña electoral de 2023 había prometido eliminar el sistema idéntico a Lemas, implementado durante el uñaquismo para contener al giojismo y sostener el poder.
En el propio espacio Producción y Trabajo también existen dirigentes que se oponen a sostener el SIPAD. El Ejecutivo había enviado a la Legislatura un proyecto de Código Electoral que eliminaba ese sistema y reinstalaba una elección general única, con internas partidarias para definir candidaturas. El bloquismo presentó una iniciativa similar, pero luego recalculó y abrió el debate sobre un eventual regreso del mecanismo, aunque con cambios.
El trasfondo político no es menor. El Partido Bloquista gobierna actualmente en Zonda e Iglesia y busca retener esos departamentos en 2027. Un SIPAD “mejorado” le permitiría asegurar la participación de sus candidatos y evitar quedar desplazado ante una eventual imposición de postulantes del orreguismo, escenario que también se replica en otros departamentos.
Sin embargo, sostener el sistema, aun con modificaciones, podría tener un alto costo político para el oficialismo, ya que contradice una promesa de campaña del gobernador y podría ser capitalizado por la oposición peronista con fuertes críticas.
La discusión deja abierta una pregunta clave: ¿le conviene al oficialismo mantener el SIPAD desde el punto de vista político y electoral? En algunos departamentos, el mecanismo permitiría sumar extrapartidarios o nuevos aliados donde no hay figuras fuertes. Incluso, podría facilitar un eventual acuerdo con La Libertad Avanza, aunque el líder libertario en la provincia, el diputado nacional José Peluc, mantiene una postura firme en contra de cualquier alianza.

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