La foto que muestra al intendente de Calingasta, Sebastián Carbajal, junto a su sobrino Enzo Luna, tras comprar dos iPhone 17 Pro Max se volvió viral y generó una fuerte polémica en el departamento. Según el periodista Jairo Rojas, en su programa Mañanas Campestres de Radio del Valle, los equipos tienen un valor aproximado de 2,5 millones de pesos cada uno, por lo que la inversión de Carbajal rondaría los 5 millones.
La compra se habría realizado el 23 de diciembre, tras participar ambos de una reunión en el EPRE, donde se trataron los problemas del servicio eléctrico del departamento. Aunque la adquisición en sí no es ilegal y cada quien puede gastar su dinero como quiera, la ostentación en medio de una crisis social provocó el enojo de los calingastinos.
El contexto agrava la polémica: en diciembre, el jefe comunal daría de baja a unos 150 contratados que percibían alrededor de 180 mil pesos cada uno, lo que equivale al sueldo de 38 contratos municipales. Muchos de esos trabajadores se quedaron sin ingresos justo antes de las fiestas, y hasta el momento no han recibido respuesta sobre su reincorporación, que había sido prometida para enero.
Para los vecinos, que vieron la foto de Carbajal y su sobrino con los iPhone como un regalo navideño personal, la publicación en redes sociales pareció una burla directa a quienes atraviesan dificultades económicas en el departamento.
La situación abrió un debate sobre el contraste entre el uso del dinero personal por parte de funcionarios y la responsabilidad social frente a la crisis local, sumando críticas a la gestión municipal de Calingasta justo en un momento delicado para los vecinos.

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