Plazo fijo: así están hoy las tasas
Queda claro que la aceleración inflacionaria de inicios de año llevó nuevamente las tasas a terreno negativo durante febrero y marzo y, el economista de Ecolatina Santiago Manoukian indica que “la reciente disparada de los dólares paralelos y el compromiso asumido con el Fondo Monetario Internacional (FMI) forzó al BCRA a no quedarse inmóvil”. Es por eso que el Central dispuso la última suba de tasas a fin de procurar moderar las presiones inflacionarias y las tensiones sobre la brecha cambiaria.
Así, según su opinión, “el renovado ajuste de tasas seguirá siendo ineficaz para moderar las presiones inflacionarias” y considera que el impacto monetario que tendrá sobre la emisión el pago de intereses de los pasivos remunerados, sumado a otros factores que mantendrán elevada la emisión limitan la capacidad de la política monetaria para moderar una dinámica inflacionaria.
Dólar blue: ¿una suba de tasas es la solución a la corrida?
Entonces, ¿debería hacerse un ajuste aún mayor? Tal se desprende de los comentarios previos, el economista Martín Carro, apunta que hay una idea de que la suba de tasa de interés que realizó el Gobierno en los últimos días es insuficiente porque, si uno mira la tasa mensual de política monetaria contra el Índice de Precios al Consumidor (IPC), es negativa.
Sin embargo, Carro señala que “hay momentos en los que la tasa tiene poco efecto en lo financiero, tanto en la reducción de la inflación, como cuando hay una corrida contra el dólar”, como la que vemos en este momento.
Así, su opinión es que elevar la tasa permanentemente no hace más que posponer el problema porque, apunta que, “si hay un apetito de dolarización de capitales, la tasa resulta casi nula para evitar ese proceso dolarizador”. Y es que se trata de agentes financieros que decidieron tener una parte de su cartera en moneda extranjera, por lo que la tasa parece poco efectiva para contrarrestar esa dinámica en estos momentos.
Y, en una línea similar apunta el economista y director de EcoGo Sebastián Menescaldi, quien sostiene que “si bien los niveles de tasa efectiva anual del 119% están por debajo de la inflación de marzo anualizada, lo que realmente sucede en el mercado en estos momentos y que está disparando los tipos de cambio es que hay una fuerte escasez de dólares en el mercado y muchos pesos”. Esa situación genera un fuerte desbalance en la dinámica cambiaria, por lo que, según esta dinámica, la demanda de dólares está alineada en este momento a la escasez de oferta y no al rendimiento de las tasas realmente.
En consecuencia, para Menescaldi, por más que se suba la tasa, “lo que debe procurar el Gobierno es conseguir dólares o reducir fuertemente su demanda para estabilizar el mercado financiero”, más que apelar a una nueva suba de tasas, ya que pareciera que la tasa no es el driver que hoy esté mirando el mercado. Y así lo confirman los esfuerzos que viene haciendo el ministro de Economía, Sergio Massa, por lograr obtener un nuevo desembolso del FMI y en pos de tratar de impulsar la liquidación de dólares por parte del campo, con el lanzamiento reciente del programa dólar agro, que no está teniendo el éxito esperado por la fuerte sequía que afecta al sector sojero y a las economías regionales este año.

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