El trabajo de los recolectores de residuos suele pasar inadvertido para gran parte de la sociedad, pero en Villa Krause hay un nene que lo valora como pocos. Se llama Owen Naranjo, tiene 5 años y todos los días espera al camión de la basura para saludar a los trabajadores y acompañarlos una cuadra de su recorrido.
La escena se repite cada noche, cerca de las 20 horas, cuando Owen escucha la bocina del camión recolector. Sin dudarlo, sale corriendo a la vereda para encontrarse con quienes considera sus “amigos”. La relación se fue fortaleciendo con el tiempo y los municipales ya lo esperan con sonrisas y saludos.
“Desde muy chiquito siente una fascinación especial por el camión de la basura y por las personas que trabajan ahí. Los reconoce, los saluda y los acompaña hasta la esquina”, contó su madrina, Sabrina Ibáñez.
El vínculo tuvo un momento inolvidable el día del cumpleaños del pequeño. Su familia le preparó una torta con la temática del camión recolector, armó una mesa en la vereda y, para sorpresa de Owen, los trabajadores municipales se bajaron del vehículo para saludarlo y brindar con él.
Además de los camiones de residuos, Owen es fanático de los superhéroes, especialmente Hulk, y de los Transformers. Asiste al jardín de infantes, es muy apegado a su mamá y, por su corta edad, todavía no practica deportes. Su papá trabaja como electricista y albañil.
Según relató su madrina, esta costumbre comenzó cuando Owen tenía apenas un año, aunque hoy la vive de forma mucho más consciente. “Los recolectores son re amables con él. Desde el cumpleaños no para de hablar de lo felices que lo hicieron”, expresó.
El gesto del pequeño no solo enterneció a los trabajadores, sino que también puso en valor una tarea esencial para la comunidad. Sin proponérselo, Owen recordó con su espontaneidad la importancia del respeto y el reconocimiento hacia quienes cuidan la limpieza y la salud de los barrios sanjuaninos.

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