Tras la anulación de la Ley de Financiamiento Universitario, el Gobierno de Javier Milei confirmó este jueves el veto total a la Ley de Emergencia Pediátrica, una norma que había sido sancionada por unanimidad en el Congreso con el fin de destinar recursos a hospitales y centros de salud pediátricos de todo el país.
La iniciativa, que contó con amplio consenso social y político, buscaba reforzar el financiamiento de los hospitales pediátricos —con el Hospital Garrahan como emblema— y atender la problemática de los profesionales que, en medio del ajuste y bajos salarios, se ven forzados a dejar la actividad.
La medida fue oficializada mediante su publicación en el Boletín Oficial, justo en la fecha límite para hacerlo. Desde el Ejecutivo argumentaron que la norma no contaba con el “sostén presupuestario necesario” y que su implementación comprometería el equilibrio fiscal, eje central de la gestión.
El veto se fundamentó en el artículo 84 de la Constitución Nacional, que faculta al presidente a rechazar una ley si la considera contraria a los intereses del país o riesgosa en términos económicos.
En el texto, Milei remarcó que el ámbito de debate sobre recursos y gasto público será el proyecto de Presupuesto 2026, que el Gobierno enviará al Congreso y cuyo contenido el mandatario anunciará en cadena nacional el próximo lunes a las 21.
La decisión ya generó malestar en la comunidad médica y educativa, que había acompañado con expectativa la sanción de la norma en ambas cámaras legislativas.

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