El presidente Javier Milei publicó este domingo por la noche un mensaje en sus redes sociales bajo el título “Reflexión de domingo”, en el que defendió el rumbo económico de su gestión y cuestionó las interpretaciones negativas sobre la situación del país.
Sus declaraciones se dan en un contexto de creciente debate público en torno a variables clave como el tipo de cambio, el riesgo país y el desempeño de los mercados financieros.
En su publicación, el mandatario planteó una serie de interrogantes dirigidos a analistas, consultores y periodistas: “Tal vez algún consultor o periodista lo pueda explicar: en Argentina, cuando al país le iba ‘tan mal’ como dicen que le va ahora, ¿acaso el dólar no subía desenfrenadamente?”.
Con este planteo, Milei buscó contrastar la dinámica actual del mercado cambiario con crisis anteriores, donde la fuerte depreciación del peso era uno de los principales indicadores de inestabilidad.
El Presidente también llevó su análisis al plano internacional al señalar que, ante shocks externos negativos —como guerras o crisis financieras—, suele producirse una caída simultánea de monedas, bonos y bolsas. “¿No colapsaba acaso la moneda local, los bonos y la bolsa?”, expresó.
En esa línea, destacó el comportamiento reciente de los activos argentinos. Según sostuvo, el Merval y el peso muestran un mejor desempeño relativo, mientras que el riesgo país se ubica en torno a los 550 puntos, lejos de niveles cercanos a los 2.000 registrados en otros contextos de crisis.
“Hay una única lectura: es falso que estemos mal. Esta vez es diferente porque hemos ordenado el desastre heredado y vamos camino a ser el país con mayor crecimiento de la región”, concluyó.
En paralelo, desde el Gobierno se vienen difundiendo indicadores que consideran positivos. El vocero presidencial, Manuel Adorni, suele publicar en su cuenta de X un resumen semanal con datos económicos. En uno de los últimos reportes, destacó avances en inversiones, crecimiento en la producción automotriz y récords en exportaciones.
Sin embargo, especialistas advierten que estos datos conviven con tensiones en la economía real. Entre ellas, la caída del consumo, la retracción de la actividad y dificultades en sectores productivos.
De hecho, recientemente se conoció el índice de producción industrial manufacturero, que registró una caída del 8,7% en febrero, reflejando un escenario complejo para el sector fabril.

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