El régimen de Irán advirtió este martes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que no emprenda ninguna acción contra el líder supremo del país, el ayatollah Ali Khamenei, advirtiendo que cualquier agresión provocaría una respuesta severa. La declaración fue hecha por el general Abolfazl Shekarchi, portavoz de las fuerzas armadas iraníes, en un mensaje directo al mandatario estadounidense.
“Trump sabe que si alguna mano de agresión se extiende hacia nuestro líder, no solo cortaremos esa mano, sino que prenderemos fuego a su mundo”, señaló Shekarchi, en una frase que refleja la escalada verbal entre las dos potencias.
Las declaraciones se dieron en el marco de un contexto de alta tensión bilateral, marcado por las protestas internas en Irán, que estallaron el pasado 28 de diciembre por la deteriorada situación económica y se transformaron en un masivo movimiento antigubernamental que fue reprimido con dureza por las autoridades. Organizaciones de derechos humanos han informado de miles de muertos y arrestados, aunque los datos son difíciles de verificar de forma independiente debido al cierre de internet impuesto por el gobierno iraní.
La advertencia de Irán llegó tras una entrevista de Trump a Politico, en la que el presidente estadounidense calificó a Khamenei como “un hombre enfermo” y sugirió que era “hora de buscar un nuevo liderazgo en Irán”, comentarios que provocaron la respuesta oficial de Teherán.
Simultáneamente, un grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln transitó hacia el océano Índico, una maniobra que sigue de cerca los movimientos navales estadounidenses en respuesta a la inestabilidad regional, aunque no se ha confirmado oficialmente su destino final.
La crisis también está alimentada por preocupaciones sobre ejecuciones masivas, arrestos masivos y la suspensión de servicios de internet en Irán, lo que eleva los temores de una escalada mayor del conflicto y pone el foco internacional en la situación de derechos humanos dentro del país.
La tensión entre Washington y Teherán continúa siendo un tema dominante en la agenda internacional, con posibles repercusiones geopolíticas si alguno de los dos lados intensifica sus acciones en la región.

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