Este domingo, los argentinos volverán a las urnas para renovar parcialmente el Congreso de la Nación. La Cámara de Diputados pondrá en juego 127 bancas, mientras que el Senado renovará 24 de sus 72 escaños, en una elección que configurará un nuevo equilibrio legislativo clave para la segunda mitad del mandato del presidente Javier Milei.
La Libertad Avanza busca acercarse al “número mágico”
El oficialismo encara estos comicios con el objetivo de ampliar su presencia en el Parlamento y acercarse al llamado tercio propio, necesario para blindar vetos presidenciales y evitar un eventual juicio político.
Sin embargo, las proyecciones indican que ni siquiera un resultado muy favorable le permitiría alcanzar ese objetivo.
De acuerdo con estimaciones del sitio especializado El Parlamentario, en el mejor escenario La Libertad Avanza (LLA) llegaría a 77 diputados, nueve menos del mínimo necesario (86), y 18 senadores, lejos de los 24 requeridos para tener capacidad de bloqueo legislativo.
Incluso en un resultado moderado, el oficialismo sumaría 60 diputados y 14 senadores, un avance importante pero aún insuficiente para dominar la agenda parlamentaria.
Unión por la Patria arriesga poder, pero mantiene peso
El panorama es distinto para Unión por la Patria (UP), que arriesga una mayor cantidad de bancas, especialmente las obtenidas en 2019 bajo el impulso de la presidencia de Alberto Fernández.
En el Senado, UP podría conservar entre 28 y 32 escaños, manteniendo la primera minoría, aunque más lejos del quórum propio. En Diputados, la bancada liderada por Germán Martínez oscilaría entre 86 y 100 legisladores, dependiendo del desempeño electoral.
Conservar la primera minoría será clave al momento de formar comisiones y negociar mayorías.
El rol decisivo de las fuerzas intermedias
Los bloques del medio volverán a tener un papel determinante. Espacios como Encuentro Federal en Diputados y Provincias Unidas en el Senado fueron claves durante el primer tramo del gobierno mileísta, tanto en apoyos como en derrotas legislativas.
Seis gobernadores integran Provincias Unidas y buscan fortalecer sus bancadas para impulsar beneficios para sus provincias. Este espacio aspira a consolidarse como tercera fuerza nacional, dependiendo del nivel de polarización electoral.
El PRO, posible llave de gobernabilidad
Ante la imposibilidad de LLA de alcanzar el tercio propio, crecen las chances de negociación con el PRO, que podría transformarse en el principal aliado legislativo del oficialismo para sostener la gobernabilidad.
Panorama complicado para la oposición fragmentada
Otras fuerzas enfrentan un escenario complejo:
• Coalición Cívica: arriesga 4 de sus 6 bancas.
• Frente de Izquierda (FIT): pone en juego 4 de 5 bancas.
• UCR: llega dividida en cuatro bloques y podría sufrir una fuerte reducción en Diputados, aunque en el Senado renueva solo 4 de sus 11 escaños.
Un Congreso más fragmentado
Más allá de los resultados, todo indica que La Libertad Avanza crecerá en representación legislativa, pero deberá negociar constantemente para aprobar leyes y resistir iniciativas opositoras.
Con un peronismo que conservaría la primera minoría y fuerzas provinciales con peso creciente, la Argentina se encamina hacia un Congreso más disperso y de alianzas circunstanciales, donde la negociación será el factor clave del próximo ciclo político.

Comentarios