Este martes, el riesgo país perforó la barrera de los 500 puntos básicos por primera vez en siete años y medio. El indicador que elabora JP Morgan cayó 19 unidades y se ubicó en 494 puntos, un nivel que no se registraba desde junio de 2018.
La mejora se explicó por una nueva suba en los precios de los bonos soberanos argentinos, que avanzaron desde el inicio de la rueda, tanto en los títulos Globales como en los Bonares.
Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, destacó que los inversores siguen de cerca la compresión del riesgo país en un contexto de acumulación de reservas por parte del Banco Central (BCRA). En ese marco, señaló que la reciente colocación de deuda de Ecuador en los mercados internacionales volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de que Argentina pueda regresar al financiamiento externo.
“El hecho de que Ecuador haya salido a emitir lleva al mercado a preguntarse cuándo podría ser el turno de la Argentina. Las tasas a las que colocó, de 8,75% y 9,25% para bonos a 8 y 13 años, respectivamente, no hacen descabellado pensar en una eventual salida argentina”, sostuvo.
Por su parte, el operador financiero Gustavo Ber remarcó que la mejora en las valuaciones abre la puerta a evaluar operaciones de administración de pasivos. “El riesgo país alcanza niveles que podrían permitir analizar ese tipo de estrategias”, indicó.
Ber también subrayó que juega a favor la positiva lectura del mercado sobre la experiencia ecuatoriana, sumada a la fuerte demanda por emisiones corporativas en el exterior y, más recientemente, por colocaciones provinciales. En ese sentido, proyectó que el indicador podría continuar su descenso hacia la zona de los 400 puntos básicos.
Desde la firma Cohen explicaron que la baja del riesgo país se dio por la suba de los bonos soberanos en dólares, impulsada por las compras sostenidas de divisas realizadas por el BCRA durante enero. Ese comportamiento permitió que la deuda argentina mostrara un mejor desempeño relativo frente a otros mercados emergentes, que permanecieron estables.
En la misma línea, Ian Colombo, asesor financiero de Cocos Gold, señaló dos factores clave detrás de la caída del indicador: la acumulación de reservas y el contexto internacional. “Durante enero el Banco Central compró más de 1.000 millones de dólares. Eso reduce el riesgo del país porque fortalece su capacidad de pago”, explicó.
Además, Colombo sostuvo que a nivel global el mercado está buscando refugio fuera del dólar. “Hay una expectativa de debilitamiento del dólar y eso impulsa flujos hacia activos reales y monedas de mercados emergentes. Argentina, que está próxima a ser considerada emergente, se ve beneficiada por ese movimiento”, afirmó.
Más allá del número puntual, los analistas coinciden en que la señal central es que el mercado comienza a validar un escenario de menor volatilidad y mejores condiciones financieras para el país.

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