La reunión de los principales referentes del peronismo generó alivio dentro del espacio y fue interpretada como una señal de unidad después de meses de fuertes internas y cruces entre sus principales dirigentes.
Del encuentro participaron Axel Kicillof, Máximo Kirchner, Sergio Massa, Gerardo Zamora, Sergio Ziliotto, Gustavo Melella, Ricardo Quintela, Gildo Insfrán, José Mayans y Germán Martínez. El principal punto de coincidencia fue la necesidad de realizar los esfuerzos necesarios para sostener las PASO como mecanismo para ordenar las candidaturas.
La reunión no significó el final de las diferencias. La tensión entre Kicillof y Máximo Kirchner continúa, aunque el encuentro permitió que ambos retomaran el diálogo después de diez meses sin mantener una reunión cara a cara.
Dentro del peronismo, la foto fue recibida mayoritariamente como una señal positiva. Distintos dirigentes destacaron la necesidad de construir una estrategia común de cara a las elecciones y evitar que las diferencias internas terminen provocando una fractura.
Uno de los principales interrogantes pasa por el mecanismo que utilizará el espacio para resolver sus internas si las PASO son suspendidas o eliminadas, una posibilidad que impulsa el Gobierno nacional.
En ese sentido, desde distintos sectores sostienen que, si las primarias continúan vigentes, quienes pretendan competir deberían hacerlo dentro de ese mecanismo. La idea apunta a establecer reglas claras para reducir los enfrentamientos y permitir que cada sector pueda desarrollar su propia estrategia electoral.
La cumbre también tuvo como antecedente la reunión realizada en La Rioja, impulsada por el gobernador Ricardo Quintela, donde Máximo Kirchner participó junto a dirigentes de diferentes sectores del peronismo. Ese encuentro fue considerado como un primer intento de acercamiento entre las distintas corrientes.
Mientras tanto, Axel Kicillof continúa apareciendo como uno de los principales aspirantes a la candidatura presidencial y mantiene una estrategia política propia desde la provincia de Buenos Aires.
Para buena parte del peronismo, la importancia del encuentro radica menos en los acuerdos concretos alcanzados que en el hecho de haber logrado volver a sentar a los principales referentes en una misma mesa.
La conclusión compartida es que el espacio necesita construir una postura común en el Congreso y definir una estrategia electoral que permita contener las diferencias internas.
La tregua todavía es incipiente, pero la reunión dejó una señal política: el peronismo busca evitar una ruptura y comenzó a reconstruir una mesa común de cara a las elecciones del próximo año.

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