El juicio por la muerte de Diego Maradona sumó este martes nuevos testimonios que volvieron a poner el foco sobre la responsabilidad del equipo médico que lo asistió en sus últimos días de vida.
Uno de los testimonios más relevantes fue el del cardiólogo Óscar Alberto Franco, quien complicó la situación judicial de Leopoldo Luque al señalar que era “el médico de cabecera” del exfutbolista y quien seguía de cerca su estado de salud.
Franco fue uno de los profesionales que intervino en la atención de Maradona en el sanatorio Ipensa de La Plata el 2 de noviembre de 2020, pocos días antes de la cirugía por el hematoma subdural.
Antes de su exposición también declaró el médico clínico Marcos Correa, en una jornada centrada en reconstruir cómo fue la atención médica que recibió Diego antes y después de la operación.
Los testimonios buscaron aportar precisiones sobre el cuadro clínico del exjugador, sus antecedentes de hipertensión y las decisiones tomadas por el equipo médico durante la internación y la posterior recuperación domiciliaria.
En paralelo, el fiscal Patricio Ferrari solicitó incorporar nuevos chats y audios atribuidos a la psiquiatra Agustina Cosachov y al psicólogo Carlos Díaz.
Según se informó durante la audiencia, esos intercambios incluirían conversaciones relacionadas con el suministro de medicación, evaluaciones sobre posibles riesgos cardíacos y discusiones posteriores al fallecimiento de Maradona acerca de las causas de su muerte y la actuación de los profesionales involucrados.
Tras los planteos de la fiscalía y las declaraciones testimoniales, el tribunal resolvió pasar a un cuarto intermedio hasta el próximo jueves, cuando continuará el debate oral.
El proceso judicial busca determinar las responsabilidades médicas en torno a la muerte de Maradona, ocurrida el 25 de noviembre de 2020 en un country de Tigre.

Comentarios