El gobierno de Javier Milei evalúa la posibilidad de adelantar las elecciones presidenciales a mayo de 2027. La discusión aún está abierta y depende, en gran medida, de cómo evolucione la situación económica en los próximos meses.
Dentro del oficialismo conviven posturas diferentes. Un sector considera conveniente mantener la fecha tradicional de octubre, con la expectativa de que para entonces el impacto del ajuste haya quedado atrás y comiencen a reflejarse mejoras en el empleo y el consumo.
Sin embargo, otros dirigentes impulsan la idea de adelantar los comicios. Argumentan que, de no hacerlo, podría crecer la desconfianza de los mercados ante la incertidumbre sobre una eventual reelección del Presidente, lo que impactaría en el riesgo país y en las condiciones de financiamiento.
Este análisis también está influenciado por señales recientes del frente económico, como la última licitación de deuda y los compromisos que enfrenta la Argentina para el próximo año, con vencimientos de deuda externa por unos 28.000 millones de dólares.
En el plano político, el eventual adelantamiento electoral y la eliminación de las PASO podrían reducir los tiempos para que el peronismo ordene su interna y defina un candidato competitivo. A esto se suma otro factor que genera preocupación en el oficialismo: algunas encuestas reflejan una caída sostenida en la imagen del Presidente.
La discusión tomó mayor visibilidad luego de que el senador peronista Sergio Uñac enviara una carta al Partido Justicialista, donde planteó el tema.

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