La activación de una baliza de emergencia fue el primer indicio de que algo grave había ocurrido con el helicóptero que este miércoles se accidentó en Valle Fértil y provocó la muerte de siete personas. A partir de esa señal comenzó un operativo aéreo que terminó con el hallazgo de la aeronave siniestrada.
Gustavo “Huevo” Muñoz, responsable de AAG Servicios Aéreos, relató cómo vivió esos momentos y describió la escena que encontró desde el aire como “devastadora”.
Según explicó, se encontraba trabajando en el departamento Iglesia cuando recibieron el aviso sobre la activación de la baliza de emergencia de otra aeronave. Debido a que su empresa opera helicópteros en distintos puntos de San Juan, uno de los equipos fue convocado de inmediato para dirigirse hacia las coordenadas emitidas por el sistema.
Dos helicópteros iniciaron el operativo. Uno de ellos llegó aproximadamente media hora antes que la aeronave de AAG Servicios Aéreos. Cuando Muñoz arribó al lugar, los restos del helicóptero ya podían observarse desde el aire y las llamas habían consumido gran parte de la aeronave, incluido casi todo el rotor.
El otro helicóptero continuó luego hacia el Parque Ischigualasto para coordinar el traslado de personal de Gendarmería y otros equipos de emergencia. “Realmente no había mucho para hacer”, resumió Muñoz al recordar el momento.
El operador explicó que una baliza de emergencia puede activarse automáticamente como consecuencia de un fuerte impacto, gracias a sensores instalados en la aeronave, sin necesidad de que exista un pedido de auxilio por radio. Esa señal fue la que permitió movilizar rápidamente a los helicópteros que se encontraban operando en las cercanías.
“Siempre salimos con la esperanza de encontrar sobrevivientes y poder ayudar”, expresó. Sin embargo, reconoció que al llegar al lugar comprendió que el panorama “no era para nada alentador”.
Respecto de las causas del accidente, Muñoz fue prudente y aseguró que no cuenta con elementos para establecer qué ocurrió. No obstante, manifestó que, por lo que pudo observar, no le pareció una caída convencional.
Durante la entrevista también destacó la trayectoria de la empresa propietaria del helicóptero, JetFly, a la que definió como una de las compañías más importantes y profesionales del país por su equipamiento y la experiencia de sus pilotos.
Además, recordó especialmente a Matías Valenzuela, el piloto fallecido en el accidente, a quien describió como un profesional con alrededor de 30 años de experiencia, ampliamente conocido por participar en rescates y operativos de combate de incendios forestales, especialmente en la zona de Valle Fértil.
El testimonio estuvo atravesado por la emoción. Muñoz contó que mantenía una relación con el piloto y también conocía a varios de los bomberos que viajaban en la aeronave.
“He pasado casi todo el viaje de vuelta llorando”, confesó.
Consultado sobre la posibilidad de que el humo proveniente de los incendios forestales en La Rioja hubiera afectado la visibilidad, respondió que durante su vuelo no observó humo en la zona y evitó realizar cualquier especulación sobre las causas del siniestro.
También indicó que el terreno donde ocurrió el accidente permitiría el aterrizaje de otro helicóptero para facilitar las tareas de recuperación, aunque remarcó que toda intervención debe quedar bajo la coordinación de la Justicia y de los organismos aeronáuticos.
Finalmente, señaló que ahora será la investigación oficial la que determinará cómo se produjo el accidente y establecerá los pasos para preservar la escena, recuperar los restos de la aeronave y avanzar con las pericias correspondientes.

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