Desbarataron la banda acusada del millonario robo a una distribuidora de Santa Lucía

Tras más de cuatro meses de investigación, la Policía de San Juan detuvo a tres sospechosos y secuestró vehículos, dólares, electrodomésticos y un arma de fuego. El botín sustraído en marzo rondó los 273 millones de pesos.

Luego de más de cuatro meses de investigación, la Policía de San Juan logró desarticular a la banda sospechada de haber cometido el millonario robo a la distribuidora Miguel Ángel, en Santa Lucía, donde en marzo desaparecieron cerca de 273 millones de pesos entre efectivo y dólares.

Los procedimientos fueron realizados por personal de la Brigada de Investigaciones, bajo las directivas de la UFI Delitos contra la Propiedad. En simultáneo, se concretaron allanamientos en viviendas de los departamentos Chimbas, Rawson y Rivadavia, donde fueron detenidos los tres presuntos integrantes de la organización.

Durante los operativos, los investigadores secuestraron tres automóviles, tres motocicletas, dinero en dólares, electrodomésticos y otros bienes que, de acuerdo con la investigación, habrían sido adquiridos con parte del dinero robado. Además, incautaron una pistola calibre 9 milímetros con la numeración suprimida.

Desde la Justicia informaron que la causa continúa bajo investigación, por lo que no se difundieron las identidades de los detenidos. Sin embargo, confirmaron que existen pruebas que ubicarían a los sospechosos en la escena del robo durante la madrugada del 19 de marzo.

El golpe delictivo ocurrió en la distribuidora Miguel Ángel, ubicada sobre calle Balaguer, en Santa Lucía. Según la reconstrucción realizada por los investigadores, los delincuentes ingresaron alrededor de las 4 de la madrugada por un portón lateral que había quedado sin medidas de seguridad y fueron directamente hasta el sector donde se encontraba guardada la recaudación.

Allí sustrajeron 60 millones de pesos en efectivo y 150 mil dólares, dinero destinado al pago de mercadería. Con la cotización vigente en ese momento, el monto total del botín alcanzó aproximadamente los 273 millones de pesos.

Desde el inicio de la investigación, una de las principales hipótesis fue que los autores contaban con información precisa sobre el funcionamiento interno de la empresa y la ubicación del dinero. Otra línea investigativa sostiene que aprovecharon la oportunidad al encontrar un acceso sin las medidas de seguridad correspondientes.

Los pesquisas también detectaron que, tras el robo, algunos de los sospechosos comenzaron a adquirir vehículos y otros bienes que no podían justificar con sus ingresos. Según trascendió, ninguno tenía empleo formal y uno de ellos cumplía un régimen de salidas transitorias.

En los allanamientos también fueron detenidos dos hombres y una mujer que registraban pedidos de captura vigentes por otras causas judiciales. Mientras tanto, la investigación continúa para determinar si existieron más personas involucradas en la planificación y ejecución del millonario robo.

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