La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, pidió este domingo que los conflictos políticos del país sean resueltos internamente y rechazó las “órdenes de Washington” sobre políticos venezolanos, en un contexto de fuertes tensiones con Estados Unidos. La declaración se produjo durante un acto con trabajadores petroleros en Puerto La Cruz, al noroeste del país.
Durante su intervención, transmitida por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), Rodríguez sostuvo que es fundamental abrir espacios para la divergencia democrática, y que sea la política venezolana la que dirima las diferencias y conflictos internos sin injerencias externas. También afirmó que el debate respetuoso entre quienes piensan distinto es bienvenido, pero que quienes “busquen el daño y el mal” deben ser rechazados y excluidos de la vida nacional.
En su discurso, rechazó expresamente la influencia de potencias extranjeras, en especial de Estados Unidos, y subrayó que nadie que haya viajado al exterior “a dar las gracias por el bombardeo contra nuestro pueblo” merece la dignidad ni el gentilicio venezolano, aunque no mencionó nombres específicos.
Rodríguez también recordó que días atrás había convocado a un “verdadero diálogo político” que incluyera tanto a sectores afines al oficialismo como a opositores, y encomendaron esa iniciativa a su hermano, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional. Este diálogo, aseguró, debe arrojar resultados concretos e inmediatos, sin imposiciones desde el exterior, ya sea desde Washington, Bogotá o Madrid.
Su pronunciamiento se enmarca en un escenario político tenso tras la captura del expresidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses a principios de enero de 2026, que generó un proceso de transición en las estructuras de poder venezolanas y un aumento de la presión diplomática entre Caracas y Washington.

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