Los cabos Andrés Bernal y Alejandro Meza, integrantes de la Unidad Motorizada N°1, fueron condenados este viernes por la jueza Flavia Allende por el episodio ocurrido el 17 de marzo de 2025, cuando un motociclista recibió 16 impactos de perdigones de goma en el departamento Chimbas.
Al tratarse de penas de ejecución condicional, ambos efectivos continuarán en libertad.
El juicio había comenzado a fines de septiembre y concluyó este viernes 2 de octubre. El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por el fiscal Nicolás Schiattino y el ayudante fiscal Rodrigo Cabral, de la UFI Delitos Especiales. La defensa de los policías estuvo a cargo del abogado Gustavo Sánchez.
El episodio
La víctima fue Gustavo Agustín López Morales, quien durante aquella madrugada circulaba en una motocicleta Kymco 110 cc por calle Benavídez.
De acuerdo con la acusación fiscal, al llegar a la zona de Ruta 40 fue alcanzado por una motocicleta policial tipo Tornado en la que se movilizaban Bernal y Meza.
Según la hipótesis sostenida por la Fiscalía durante el debate, los efectivos no habrían utilizado las sirenas ni dado la voz de alto antes del disparo. Siempre de acuerdo con la acusación, Bernal habría utilizado una escopeta antitumulto contra López Morales mientras el motociclista continuaba circulando.
El joven recibió 16 impactos de perdigones de goma: 14 en la espalda y dos en el brazo derecho.
La investigación fiscal también sostuvo que, después del episodio, los policías se retiraron del lugar en sentido contrario.
Las condenas
La jueza Flavia Allende declaró responsable a Fabián Andrés Bernal Suárez y le impuso una pena de dos años y seis meses de prisión condicional, además de cinco años de inhabilitación especial para ejercer cargos públicos.
Bernal fue considerado autor material de abuso de armas agravado por su condición de funcionario policial, lesiones leves agravadas e incumplimiento de los deberes de funcionario público, entre otros delitos incluidos en la acusación.
En tanto, Alejandro Nahuel Meza fue condenado a un año de prisión condicional por incumplimiento de los deberes de funcionario público, en perjuicio de la Administración Pública.
Además, ambos deberán cumplir reglas de conducta durante el período establecido, entre ellas fijar domicilio y someterse al cuidado del Patronato de Liberados. La resolución dispuso que continúen en libertad.
Qué había planteado la Fiscalía y la defensa
Durante el juicio, la Fiscalía había solicitado para Bernal una pena de tres años de prisión condicional y seis años de inhabilitación. Para Meza había pedido dos años de prisión condicional y cuatro años de inhabilitación.
La defensa, por su parte, sostuvo que ninguno de los dos policías se encontraba en el lugar al momento del ataque y afirmó que ambos estaban prestando apoyo en otro procedimiento dentro del barrio Dorrego.
Entre los elementos utilizados para respaldar esa versión se mencionó la geolocalización de los teléfonos celulares de los acusados.

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