La investigación por el caso de una familia sanjuanina que denunció que la bebé que enterraron podría no ser su hija sumó este viernes una nueva medida clave.
En el Laboratorio de Investigaciones del Poder Judicial se realizó la toma de una muestra de ADN a Guadalupe Tapia, la mujer que realizó la denuncia. El material genético será cotejado con la muestra obtenida previamente del cuerpo de la bebé fallecida.
El objetivo del estudio es determinar si la niña enterrada corresponde a la hija de Guadalupe Tapia o si, por el contrario, se trata de la bebé de otra mujer que también lleva el apellido Tapia.
El caso salió a la luz luego de que la familia denunciara una presunta mala praxis en el Hospital Rawson y planteara dudas sobre la identidad de la bebé que había sido enterrada. Según trascendió, ambas niñas habían nacido el mismo día y sus madres compartían el mismo apellido, situación que generó interrogantes en la familia.
A partir de la denuncia, la Justicia ordenó distintas medidas investigativas, entre ellas la extracción de material genético del cuerpo de la bebé. Ahora se realizará el cotejo con la muestra obtenida de la presunta madre.
Por el momento, no hay resultados del análisis, por lo que tampoco existe confirmación sobre la identidad de la niña ni sobre las circunstancias que pudieron haber originado la confusión.
Los resultados de los estudios se esperan para los próximos días y serán determinantes para avanzar en el esclarecimiento del caso.

Comentarios