La Cámara Federal de Casación Penal resolvió este miércoles no tratar durante la feria judicial de enero las apelaciones presentadas por la defensa de Cristina Fernández de Kirchner contra las restricciones impuestas a su régimen de visitas y a las condiciones de su prisión domiciliaria.
La decisión fue adoptada por la sala de feria, integrada por los jueces Ángela Ledesma, Guillermo Yacobucci y Mariano Borinsky. En el voto mayoritario, Ledesma y Yacobucci consideraron que el planteo no encuadra dentro de los supuestos habilitados para ser tratados durante el receso y que la defensa no acreditó la urgencia necesaria para habilitar la feria judicial.
De este modo, continúan vigentes las restricciones dispuestas por el Tribunal Oral Federal N.º 2, que limitan la cantidad de personas que pueden visitar a la expresidenta, la duración de los encuentros y su frecuencia semanal. Además, se mantiene la obligación de solicitar autorización judicial previa para quienes no integren una nómina habilitada.
También seguirá rigiendo el tope de dos horas diarias para el uso de la terraza del edificio donde Cristina Kirchner cumple arresto domiciliario, ubicado en San José 1111, en la Ciudad de Buenos Aires. La exmandataria regresó a ese domicilio días atrás, luego de recibir el alta médica del Sanatorio Otamendi, donde permaneció internada más de dos semanas tras ser operada de apendicitis.
Cristina Kirchner cumple prisión domiciliaria con monitoreo electrónico, luego de que quedara firme su condena a seis años de prisión por administración fraudulenta en la causa conocida como Vialidad.
los planteos de la defensa y la disidencia
La defensa había apelado en diciembre el mantenimiento de la tobillera electrónica, las restricciones al régimen de visitas, la exigencia de autorizaciones especiales para personas de su entorno —entre ellas su cuñada Alicia Kirchner y sus dos hijas— y las limitaciones horarias para el acceso a la terraza.
En disidencia, el juez Mariano Borinsky sostuvo que las cuestiones vinculadas con las condiciones de privación de la libertad de una persona condenada sí pueden ser tratadas durante la feria judicial, conforme a la reglamentación vigente. En ese sentido, propuso habilitar el receso y convocar a una audiencia para escuchar a las partes.
Las apelaciones serán analizadas a partir de febrero por la sala IV de la Cámara de Casación, integrada por Borinsky, Gustavo Hornos y Diego Barroetaveña, cuando se reanude la actividad judicial.
Las nuevas restricciones habían sido dispuestas por el juez Jorge Gorini, a cargo de la ejecución de la pena, luego de una visita simultánea de nueve economistas al departamento de la exvicepresidenta. Entre las medidas se estableció un máximo de tres visitantes por día, por hasta dos horas, dos veces por semana, salvo situaciones excepcionales, además del requisito de autorización previa.

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