La investigación contra la banda de los falsos policías sumó un episodio llamativo en Tribunales. Ezequiel Maximiliano Laciar, señalado como presunto jefe del grupo que perpetraba violentas entraderas en Pocito y Rawson, ensayó una explicación insólita para despegarse de los hechos.
Frente al juez Juan Gabriel Meglioli, el imputado por robo agravado por el uso de arma de fuego afirmó que el día de su detención, en una vivienda de Chimbas, salió a la calle tras observar que un grupo de personas dejaba una bolsa con armas. Según su versión, al acercarse para ver qué ocurría fue aprehendido por la Policía, insinuando que no tenía relación con la causa.
El relato no fue considerado con peso probatorio y la Fiscalía de Delitos contra la Propiedad mantiene su hipótesis. Los fiscales Claudia Salica y Cristian Catalano indicaron que resta realizar una rueda de reconocimiento y que ya hay otras seis personas identificadas como presuntos integrantes de la organización.
Ante ese escenario, y para evitar posibles entorpecimientos en la investigación, Salica pidió extender la prisión preventiva por 45 días. El planteo fue avalado por Meglioli, pese a la oposición de la defensa, ahora encabezada por Alejandro Castán, quien asumió en reemplazo del defensor oficial Hugo Trigo.
Simulaban operativos y gritaban “policía federal”
Según la pesquisa, Laciar lideraría una banda que simulaba procedimientos oficiales para ingresar a viviendas con la excusa de buscar delincuentes. En algunos casos habrían utilizado indumentaria con siglas del FBI para reforzar la puesta en escena y gritaban pertenecer a la Policía Federal Argentina.
El primer hecho atribuido ocurrió el 21 de noviembre en el barrio Villa Libertad, en Pocito. Los sospechosos se presentaron con vestimenta similar a la de fuerzas de seguridad y una mujer que fingía ser agente. Cuando el dueño de casa exigió una orden judicial, Laciar habría exhibido una pistola Bersa calibre 9 milímetros y forzado la entrada. Se llevaron unos 150.000 pesos y la víctima debió recibir asistencia médica tras descompensarse.
El segundo episodio se registró el 15 de diciembre por la noche en Médano de Oro. Bajo la misma modalidad, redujeron a una mujer de 65 años y a su esposo, los ataron y, mediante amenazas con un arma, sustrajeron cerca de 1.400.000 pesos en efectivo, además de objetos de valor. El botín total fue estimado en unos 1.550.000 pesos, sin contar bienes cuyo monto aún no fue determinado oficialmente.
La detención y los antecedentes
Laciar fue detenido el 30 de diciembre por la tarde en el barrio Pampa de Chimbas. Durante el procedimiento se secuestró un teléfono celular que será sometido a peritajes técnicos.
En una audiencia previa, el juez de Garantías Pablo Leonardo León había dispuesto cinco meses de Investigación Penal Preparatoria y dos meses de prisión preventiva por la gravedad de los hechos y el uso de arma de fuego.
El acusado además cuenta con una condena previa de un año de cumplimiento condicional por abuso de arma de fuego, dictada en agosto de 2024.
Con la nueva prórroga concedida por Meglioli, el presunto líder continuará alojado en el Servicio Penitenciario Provincial mientras avanzan las pericias, el análisis del teléfono incautado y nuevas declaraciones testimoniales.
La causa sigue abierta y, pese a la coartada expuesta en audiencia, desde Fiscalía sostienen que las pruebas reunidas ubican a Laciar en el centro de una organización que habría montado falsos operativos para concretar entraderas violentas en distintos puntos del Gran San Juan.

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