Balance del Operativo Verano: la Policía labró 375 infracciones en zonas turísticas de San Juan

Con el cierre de la temporada estival, la Policía de San Juan presentó el balance del Operativo Verano, que se desarrolló entre diciembre y marzo en distintos puntos turísticos y de alta concurrencia de la provincia.

El comisario mayor Ricardo Díaz, jefe del D7, informó que durante los controles se labraron 375 actas de infracción, se radiaron 262 vehículos y se retuvieron 99 licencias de conducir.

En cuanto a situaciones más graves, se detectaron 7 casos de conductores en estado de intoxicación alcohólica, encuadrados en el artículo 23 de la normativa vigente. A pesar de estos casos, Díaz aseguró que “en general el balance es positivo”.

El jefe policial destacó además que durante el verano hubo una gran afluencia de personas en sectores como el dique, el perilago y el río Calle Las Moras, especialmente durante los fines de semana. Incluso, en algunos momentos la cantidad de visitantes fue tan elevada que se debió restringir el acceso antes de lo previsto debido a la saturación de los lugares.

“A pesar de la gran cantidad de gente, todo el operativo finalizó sin novedades graves”, señaló.

Entre las infracciones más frecuentes, el ranking estuvo encabezado por no utilizar el cinturón de seguridad. En segundo lugar se ubicó circular sin las luces reglamentarias encendidas, mientras que el tercer puesto fue para conducir con una sola mano, una práctica que en muchos casos está vinculada al uso del teléfono celular.

Sobre este punto, Díaz advirtió que el celular representa un riesgo adicional al volante. “Tiene un agravante, no solo porque el conductor suelta una mano del volante, sino porque además genera una distracción en la conducción”, explicó, y agregó que en la mayoría de los casos detectados los conductores manipulaban el teléfono mientras manejaban.

El comisario también alertó sobre los riesgos de las distracciones al conducir. Según explicó, un vehículo que circula a 100 kilómetros por hora necesita aproximadamente 120 metros para detenerse desde que el conductor detecta un obstáculo y acciona el freno, siempre en condiciones normales. “Si el pavimento está mojado o el conductor no tiene el control total del vehículo, la distancia puede ser mayor”, indicó.

Desde el D7 remarcaron que la seguridad vial se sostiene en dos pilares: la prevención y la sanción. En ese sentido, Díaz destacó el trabajo de concientización que se realiza durante todo el año. “Trabajamos mucho con charlas en escuelas y campañas de educación vial. Pero cuando no queda otra, también está la infracción”, afirmó.

Por último, el jefe policial subrayó que el Operativo Verano fue un apoyo clave para la tarea habitual de la división, especialmente en los sectores donde se concentra una gran cantidad de personas durante los meses más calurosos. “El operativo ha sido de gran ayuda para nuestra tarea y permitió reforzar los controles en lugares de alta concurrencia”, concluyó.

Comentarios