El secretario de Seguridad, Enrique Delgado, confirmó que el Servicio Penitenciario trabaja en un proyecto para incorporar inhibidores de señal de alta tecnología dentro del penal, con el objetivo de evitar comunicaciones ilegales y reforzar el control interno, sin vulnerar el derecho de las personas privadas de libertad a mantener contacto con sus familiares.
Durante una rueda de prensa, el funcionario explicó que la iniciativa apunta a ordenar el sistema de comunicación en el marco de lo establecido por la Ley de Ejecución Penal, incorporando mayores mecanismos de control y supervisión.
Uno de los aspectos centrales del proyecto es la instalación de inhibidores por sectores, lo que permitiría bloquear señales únicamente en áreas específicas del penal para evitar interferencias con los vecinos de la zona. Actualmente, el establecimiento cuenta con cinco sectores y próximamente sumará un sexto, además de un nuevo módulo dentro del sistema modular, por lo que la implementación será progresiva y acompañará la ampliación de la infraestructura.
Para garantizar el derecho a la comunicación, también se prevé la instalación de teléfonos públicos antibandálicos distribuidos en cada sector. Según explicó Delgado, los internos podrán comunicarse con sus familiares mediante un sistema de llamadas autorizadas, que impedirá el contacto con personas no habilitadas.
El proyecto ya se encuentra en etapa de elaboración por parte del equipo técnico del Servicio Penitenciario y luego será evaluado por la Secretaría de Seguridad. Su ejecución dependerá de la disponibilidad presupuestaria y de las definiciones del Ministerio de Economía, aunque desde el área adelantaron que la implementación será gradual y podría comenzar a desarrollarse durante este año.
La iniciativa busca reforzar la seguridad dentro del penal y reducir el uso indebido de teléfonos celulares, manteniendo al mismo tiempo el equilibrio entre control y derechos de los internos.

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