El analista político Facundo Nejamkis aseguró que el Gobierno de Javier Milei atraviesa un fuerte deterioro de imagen pública como consecuencia de errores políticos y del creciente malestar social vinculado a la economía.
Según explicó, la administración nacional dejó atrás el escenario de hegemonía electoral que parecía consolidarse a fines del año pasado y actualmente enfrenta una disputa mucho más equilibrada con el peronismo.
En declaraciones realizadas por Splendid AM 990, Nejamkis analizó además la decisión del Presidente de sostener a Manuel Adorni pese a las críticas y consideró que las explicaciones racionales sobre la estrategia oficialista “no terminan de cerrar”.
“La única explicación que tiene algo de racionalidad es la idea de ‘no me van a vencer, no me van a doblar el brazo’”, afirmó el consultor político.
El director de Opina Argentina también planteó que detrás de la postura presidencial podría existir una combinación entre lógica política y falta de experiencia en el ejercicio del poder. “Estamos hablando de un líder que puede haber tenido cualidades extraordinarias para llegar a la Presidencia en muy poco tiempo, pero que carece de antecedentes y experiencias en la construcción de liderazgo”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que Milei continúa apelando a la confrontación porque fue precisamente esa estrategia la que lo llevó al éxito político. “El Presidente llegó adonde llegó como un peleador, como un polarizador, alguien que se hace fuerte en la disputa y no en la negociación”, indicó.
Además, Nejamkis consideró que el desgaste del oficialismo no puede atribuirse solamente al denominado “riesgo Adorni”, sino principalmente a la situación económica y a la percepción negativa sobre el futuro.
“Un 60% de la sociedad argentina está disconforme con el funcionamiento del programa económico y además es escéptica respecto al futuro”, afirmó.
Según detalló, las mediciones de Opina Argentina muestran que el Gobierno perdió alrededor de 15 puntos de imagen positiva desde enero, aunque aclaró que eso no implica una crisis definitiva para el oficialismo.
“El Gobierno mantiene una intención de voto cercana a los 35 puntos y eso le permite seguir competitivo”, explicó.
Sin embargo, remarcó que el escenario electoral cambió de manera significativa en comparación con meses anteriores. “A finales del año pasado parecía que la reelección estaba prácticamente asegurada. Hoy ese escenario ya no existe”, sostuvo.
También advirtió que la pérdida de fortaleza política comenzó a generar tensiones internas dentro del oficialismo y mayores cuestionamientos desde sectores aliados. “Cuando te ven débil dentro de tu propio espacio se te empiezan a animar un poco más”, señaló.
Por último, el analista consideró que el peronismo volvió a posicionarse como una fuerza competitiva frente al Gobierno nacional. “Hoy el Gobierno está en una elección peleada con el peronismo”, concluyó.

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