La Argentina avanza con la modernización de sus cazas F-16, una actualización tecnológica que permitirá llevarlos al estándar M6.6, el mismo nivel de software operativo previsto para los aviones F-16 de la Fuerza Aérea de Chile.
El proceso se desarrolla en el marco del Programa Peace Condor y forma parte del plan de incorporación y puesta en servicio de las aeronaves adquiridas a Dinamarca por el Gobierno de Javier Milei.
Según informó el portal especializado Zona Militar, el contrato FA823225CB001 fue adjudicado a Lockheed Martin en marzo de 2025 y contempla un monto máximo de 265,9 millones de dólares.
El objetivo principal es actualizar el Operational Flight Program (OFP), el software que gestiona distintas funciones operativas de las aeronaves, hasta alcanzar el bloque M6.6. También incluye asistencia técnica y logística para acompañar el despliegue de los cazas.
De acuerdo con los registros del programa, ya habría unos 53 millones de dólares comprometidos directamente. Los trabajos se distribuyen entre instalaciones de Argentina, Estados Unidos y Dinamarca, con una finalización prevista para marzo de 2032.
La modernización de chile y la mirada sobre la región
Chile también lleva adelante un proceso de actualización de sus F-16 bajo el contrato FA823224C0001, adjudicado a Lockheed Martin en octubre de 2023.
El acuerdo original fue de aproximadamente 177 millones de dólares y posteriormente recibió una ampliación de unos 5,5 millones. El programa contempla la modernización de 36 aeronaves F-16AM/BM al estándar M6.6 e incorpora la Universal Armament Interface (UAI), una interfaz destinada a facilitar la integración y gestión de armamento desde los sistemas de misión.
La actualización de ambas flotas vuelve a poner bajo observación las capacidades militares de los dos países. Sin embargo, compartir el estándar M6.6 no significa que los aviones tengan necesariamente idéntico equipamiento o las mismas capacidades en todos sus sistemas.
En Chile también existe un debate político sobre la necesidad de fortalecer sus capacidades de defensa. En ese contexto, la Cámara de Diputados aprobó siete solicitudes de resolución dirigidas al presidente José Antonio Kast para impulsar adquisiciones militares y plantear reclamos diplomáticos.
A esto se suman las discusiones vinculadas con la soberanía en la zona austral y el estrecho de Magallanes, un área estratégica para ambos países.
Por su parte, el ministro de Defensa chileno, Fernando Barros Tocornal, anunció un programa de inversiones militares con horizonte hasta 2043, que incluye proyectos de infraestructura en el extremo sur y el reemplazo de los cazas F-5.
De esta manera, Argentina y Chile continúan desarrollando sus respectivos programas de modernización aérea, con Lockheed Martin como proveedor central de las actualizaciones de sus F-16.

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