En el marco de la investigación por presuntas estafas vinculadas a la firma Branka Motors, personal de la UFI Delitos Informáticos y Estafas allanó anoche el local comercial ubicado en la intersección de Avenida Rioja y 25 de Mayo, en Capital.
El procedimiento se llevó a cabo pasadas las 21 horas y, si bien desde la Justicia evitaron brindar mayores precisiones, se confirmó el secuestro de teléfonos celulares y documentación que podría resultar clave para la causa.
Además, según adelantó la abogada Filomena Noriega, representante legal de al menos 15 damnificados, se emitió una orden de detención contra tres personas vinculadas a la firma.
Durante el allanamiento, un numeroso grupo de damnificados se concentró en el lugar, lo que obligó a desplegar una fuerte presencia policial para evitar incidentes, luego de los disturbios registrados días atrás.
el misterio sobre los responsables
Uno de los principales desafíos de la investigación es determinar quiénes son los verdaderos dueños de la concesionaria. Noriega explicó que las personas sobre las que pesa la orden de detención serían “las caras visibles” reconocidas por los damnificados, aunque advirtió que podrían tratarse de “perejiles”, sin responsabilidad real en la maniobra.
Según fuentes vinculadas al expediente, en la mayoría de las denuncias no se señala a un propietario, sino a vendedores que mantuvieron contacto directo con las víctimas al ofrecer motocicletas que nunca fueron entregadas.
masiva estafa
Aunque desde la Justicia aún no se informó oficialmente el número de denuncias, la abogada indicó que ya serían alrededor de 170 los damnificados. En la mayoría de los casos, las víctimas habrían abonado más de un millón de pesos, dependiendo del modelo de la moto adquirida.
De confirmarse las maniobras fraudulentas, el monto total de la estafa sería millonario, mientras la causa continúa avanzando con nuevas medidas probatorias.

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